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Hígado graso, cómo mejorar la detección precoz de esta patología asociada a la obesidad
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Un estudio de Quirónprevención determina que el uso de indicadores no invasivos puede ser útil para un diagnóstico a tiempo.
En salud, es igual de importante el tratamiento como la detección a tiempo. Un diagnóstico precoz puede evitar complicaciones y la aparición de otras enfermedades derivadas. En el caso de la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA), esta patología hepática que en sus fases iniciales cursa sin síntomas, puede evolucionar hacia fibrosis, cirrosis e incluso cáncer hepático, y está fuertemente relacionada con factores de riesgo como la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico.
Un estudio realizado por Quirónprevención a partir del análisis de más de 3.000 reconocimientos médicos efectuados entre 2022 y 2023, concluye que el índice de hígado graso permite identificar de forma precoz, durante el acto del reconocimiento médico del trabajo, a las personas en riesgo de padecer enfermedad del hígado graso no alcohólico.
En la revista científica de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, se ha publicado este estudio titulado 'Indicadores y parámetros clínicos para predecir el riesgo de padecer esteatosis hepática' y elaborado por los doctores Antonio Moreno Villena, Leopoldo Álvarez Martín, Juan Pedro Portell García, José Pablo Robles Ruiz, José Manuel Gómez López y Mónica Madroñero Gaviola.
Qué es el hígado graso y por qué es importante una detección precoz
El hígado graso se produce por una acumulación de grasa en los hepatocitos sin que necesariamente exista un consumo de alcohol excesivo sin enfermedad hepática previa. Se estima que afecta al 25% de la población en Europa, con una prevalencia similar en España, lo que la convierte en un importante reto de salud pública. Aunque se trata de una enfermedad inicialmente silenciosa, las personas con obesidad, diabetes tipo 2, o síndrome metabólico presentan más riesgo de padecerla.
Dado que su diagnóstico requiere, en muchos casos, una biopsia hepática para detectar inflamación o daño, se planteó el uso de indicadores no invasivos durante el reconocimiento médico como una alternativa eficaz y sostenible. Por ello, el estudio de Quirónprevención pone de manifiesto el gran potencial del reconocimiento médico laboral como herramienta para la detección precoz de patologías silenciosas.
Para su análisis, se estudiaron los reconocimientos médicos realizados entre 2022 y 2023 a 3.165 trabajadores de entre 20 y 74 años. Se incluyeron pruebas analíticas, ecografía abdominal y el cálculo de dos índices clínicos: el índice de hígado graso (FLI por sus siglas en inglés Fatty Liver Index) y el producto de acumulación hepática (LAP por sus siglas en inglés Liver Accumulation Product). Así, se buscó determinar indicadores biopatológicos preventivos y predictivos de hígado graso.
El hígado graso afecta al 25% de la población en Europa, con una prevalencia similar en España.
El hígado graso no tiene un tratamiento específico, sino que se centra en cambios en el estilo de vida del paciente: pérdida de peso, adopción de una dieta saludable, evitar el consumo de alcohol y practicar ejercicio físico de forma regular. Por ello, la detección precoz es clave para evitar su progresión hacia complicaciones más graves.
¿Es eficaz la detección precoz de hígado graso?
Los resultados del estudio de Quirónprevención mostraron que los obtenidos a partir de FLI presentaron una fuerte concordancia con los hallazgos ecográficos de esteatosis hepática. En cambio, el índice LAP mostró una menor capacidad predictiva frente al FLI. Además, se observó una relación con el IMC (Índice de Masa Corporal): a mayor peso, mayor riesgo de esteatosis y de alteración del FLI.
Por lo tanto, el estudio concluye que el índice de hígado graso es una herramienta útil, sencilla y coste-efectiva para ser incluida en los reconocimientos médicos laborales. Su aplicación permite identificar de forma temprana a las personas con riesgo, facilitando intervenciones preventivas antes de que la enfermedad avance a fases más graves.
Asimismo, se recomienda que, en los casos con un índice alterado se valore realizar pruebas adicionales, como la elastografía hepática, para evaluar la fibrosis, lo que mejoraría la capacidad de prevención.
"La incorporación del FLI en los reconocimientos médicos laborales supone una oportunidad única para intervenir antes de que aparezcan complicaciones, especialmente en una enfermedad tan silenciosa como la EHGNA", destaca el Dr. Leopoldo Álvarez Martín, uno de los autores del estudio. "Estamos demostrando que la medicina preventiva desde el entorno laboral puede tener un impacto real en la salud pública".
El mejor tratamiento también es una buena prevención. Por ello, las recomendaciones incluyen:
- Limitar el consumo de hidratos de carbono
- Consumir frutas y verduras a diario (entre 2 y 3 piezas al día)
- Evitar el alcohol, los ultraprocesados y las grasas no saludables,
- Incluir alimentos ricos en selenio como el pescado
- Realizar ejercicio físico de manera regular.
"La medicina preventiva desde el entorno laboral puede tener un impacto real en la salud pública".
Este estudio pone en valor el papel del reconocimiento médico como un instrumento clave para la medicina preventiva, especialmente en enfermedades que no presentan síntomas en sus fases iniciales pero que pueden tener consecuencias graves a largo plazo.
Así, la publicación de este trabajo, supone un importante respaldo a la investigación y refuerza el compromiso de Quirónprevención con la salud laboral como vía eficaz para la detección temprana de enfermedades crónicas prevalentes, contribuyendo tanto a la mejora de la salud pública como a la sostenibilidad del sistema sanitario.