EN COLABORACIÓN CON QUIRÓNSALUD

Mantener un estilo de vida saludable en Navidad es posible con moderación y equilibrio
Mantener un estilo de vida saludable en Navidad es posible con moderación y equilibrioiStock

Cómo disfrutar de las comidas de Navidad y seguir un estilo de vida saludable

Contenido de marca

Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

En estas fechas predominan las comidas copiosas y ciertos alimentos que pueden alterar la dieta, pero la clave está en encontrar el equilibrio.

La Navidad es una época de celebraciones marcada por eventos y reuniones donde predominan las comidas copiosas y ciertos alimentos que, aunque nos encanten, llegan a alterar nuestra dieta. Nadie quiere privarse de turrones, bombones o roscón de Reyes estas fechas, sin embargo, a veces resultan ser un arma de doble filo, ya que los excesos suelen provocar hinchazón, malestar, dolores, e incluso dificultades para dormir. 

Con moderación, mantener un estilo de vida saludable en Navidad es posible. Ana Fraile Oliva, nutricionista de Quirónprevención explica que "la clave está en el equilibrio y en disfrutar sin excederse". Son días especiales, de reunirse con seres queridos y disfrutar, no para preocuparse por lo que comemos o dejamos de comer. Tampoco tiene sentido imponerse unas restricciones poco realistas, ya que privar al cerebro de ciertos alimentos puede ser contraproducente y provocar ansiedad haciendo que nos apetezcan aún más.

Comer tanto fuera de casa rompe nuestras rutinas y da lugar a que aparezcan sentimientos de culpa y una voz interior que nos diga que estamos echando "por la borda" todos los esfuerzos para cuidarnos que realizamos durante el año.

Fraile también explica que estos excesos "pueden provocar pesadez digestiva, acidez o digestiones lentas, retención de líquidos por exceso de sal o alcohol, alteraciones del sueño, desequilibrios en la glucosa y aumento de peso a corto plazo por la retención de líquidos y el exceso calórico acumulado". Por eso, ¿cómo podemos disfrutar de las Navidades y de las comidas y alimentos propios de estas fechas?

Nutricionista de Quirónprevención

Ana Fraile Oliva

  • Nutricionista de Quirónprevención

"La clave está en el equilibrio y en disfrutar sin excederse".

Mantener un equilibrio y escuchar al cuerpo

Lo importante es entender que no pasa nada por disfrutar de la comida de estas fiestas. Un par de comidas más copiosas no cambian nuestra salud, lo importante es el equilibrio general. Son fechas puntuales y señaladas, pero el resto de los días podemos mantener la dieta habitual y combinarlo con ejercicio y actividad física. "Lo ideal es no dramatizar: el impacto suele venir más de varios días seguidos de excesos que de una comida puntual", tranquiliza Fraile.

Desde Quirónprevención, Fraile aconseja que, si un día sabemos que tenemos una comida o cena copiosa, podemos optar por que el resto de las comidas sean ligeras pero saciantes. Por supuesto, como este tipo de menús suelen estar centrados en carnes y mariscos, podemos aprovechar el resto de las comidas para comer verduras hervidas o en forma de puré, frutas, legumbres y resto de alimentos que probablemente no vayamos a consumir en estos encuentros. De esta forma, ya estaremos incorporando estos nutrientes en el cuerpo y manteniendo una alimentación más saludable y equilibrada.

Otra opción es incorporar una opción saludable en el menú de esas comidas. Por ejemplo, el aperitivo es la parte que más juego da para atrevernos a experimentar y probar nuevas recetas. También en el postre, aunque no falte el dulce, frutas como la piña, que además ayuda a la digestión de proteínas, pueden ser opciones muy atractivas y deliciosas.

Además, uno de los errores más comunes es llegar a la mesa con hambre porque pensamos en hacer ayunos para guardar hueco en el estómago y "compensar" que vamos a comer de más. Esto en realidad lo que hace es que lleguemos con más hambre y ansias al encuentro, tal y como señalan en Quirónprevención, favoreciendo comportamientos poco saludables como atracones que generan un malestar gastrointestinal y dispepsia, que es el malestar estomacal persistente.

Fraile resalta que "lo importante es respetar las señales de saciedad". No pasa nada por comer un día de más, pero también hay que aprender a escuchar al cuerpo de cada uno. Cuando te sientas satisfecho, no sigas comiendo por cortesía, gula o por miedo a ofender al anfitrión, siempre es válido declinar con amabilidad si ya no queremos más comida. Lo importante es comer lo que realmente nos apetece y valoramos, sin compromiso.

"Lo ideal es no dramatizar: el impacto suele venir más de varios días seguidos de excesos que de una comida puntual".

Alcohol y dulces sí, con moderación

En estas fechas el alcohol también suele ser protagonista. No pasa nada por brindar y tomarnos una copa o dos, pero desde Quirónprevención recuerdan que son una gran fuente de calorías, por eso, “siempre con moderación y consistencia”. Además, esa copa de más por la noche puede lamentarse por la mañana. Por ello, es importante alternar las bebidas con agua, ya que la hidratación es fundamental.

La mejor opción de bebida siempre va a ser el agua, que además ayuda a sentirte saciado y evitar confundir la sed con hambre, pero, si bebes alcohol, no hay que culparse por ello, pero beberlo de forma moderada.

Lo mismo ocurre con los postres. Si nos gusta y nos apetece un dulce no tenemos por qué privarnos de él o buscarle "su versión saludable". Por ejemplo, no hace falta rompernos la cabeza buscando una receta de roscón sin azúcar, este enfoque no es el adecuado. En su lugar, podemos disfrutar de él y, tal vez, compartir raciones o tomar porciones pequeñas para poder probar sin pasarnos. Como todo, es cuestión de encontrar el equilibrio.

No todo es la comida

Son días puntuales y está genial disfrutar de las comidas y las cenas navideñas. La clave es equilibrar sin castigarse, disfrutando de las comidas de los días principales y dejando el resto del día para mantener las rutinas de deporte y comida saludable habituales, sin llegar a caer en extremismos. Tampoco conviene usar un día festivo como pretexto para una semana "libre". No es tanto lo que comemos los días 24, 25, 31 de diciembre y 1 y 6 de enero, sino lo que hacemos el resto de los días.

"Lo importante es respetar las señales de saciedad".

Las recomendaciones principales de la nutricionista son: mantener las rutinas básicas, compensar sin castigar, escuchar al cuerpo, seguir activos y priorizar el disfrute social por encima de la comida: "la Navidad es una oportunidad para reconectar, no una obligación de comer sin freno".

REALIZADO POR ALAYANS STUDIO
Este contenido ha sido elaborado por ALAYANS STUDIO, unidad Branded Content de Henneo.

Conforme a los criterios de

Más información sobre: