Con gritos de "Gallardón, faraón", "No a la tala" o "Los barrios unidos jamás serán vencidos", vecinos de la ribera del Manzanares y la zona sur de la M-30 ocuparon este puente madrileño bajo el cual se desarrollan parte de las obras emprendidas por el Ayuntamiento de Madrid.
La plataforma ecologista M-30 no más coches y el Foro por la Movilidad Sostenible que organizaron el acto repartieron ente los asistentes a la protesta un tríptico titulado M-30, 30 mentiras en el cual se denuncian 19 mentiras, "pero podríamos seguir hasta 30 si tuviéramos espacio", indicaron.
El coste de las obras se estimaba en 1.700 millones, y ya vamos por los 5.000
Políticos, y también intelectuales
En apoyo a los vecinos acudieron a esta concentración el portavoz adjunto del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Oscar Iglesias, y la portavoz municipal de IU Inés Sabanés.
También estuvieron presentes los portavoces de Urbanismo y Medio Ambiente de los grupos municipales, Félix Arias y Concha Denche, respectivamente, así como el eurodiputado socialista, Carlos Carnero, quien dijo a Efe que el próximo miércoles se reunirá con la Comisión de peticiones del Parlamento Europeo.
En contra de esta obra y "a favor de la vida en Madrid", justificó su presencia en esta concentración la escritora Almudena Grandes que reivindicó el derecho a vivir en una ciudad habitable y no en un lugar que en estos momento, a su juicio, "soporta cotas de desamor épicas y legendarias".
Grandes definió como "filosóficamente intolerable" el soterramiento de la M-30 por ser un proyecto "desmesurado innecesario y faraónico" y aseguró que los alcaldes de las ciudades "deberían pasar a la historia por solucionar los problemas de los ciudadanos y no por dejar monumentos inconmensurables para la posteridad".
La protesta contó además con la participación de asociaciones de vecinos del Barrio del Pilar, María Eugenia de Montijo, Puente de Praga y Ribera del Manzanares y las actuaciones del cantante José María Alfaya, del grupo brasileño Samba da Rúa y de Leo Bassi.
El artista italiano, acompañado de otro cómico disfrazado de faraón, se proclamó "creyente" en el medio ambiente y aseguró "no ser tan ateo como pensaba porque tengo un dios que es la naturaleza", tras lo cual se subió sobre una furgoneta e hizo malabares con pelotas de baloncesto.
La protesta concluyó con un manifiesto que fue leído por Almudena Grandes y en el que se reiteraron algunas de las "mentiras" expuestas en el tríptico de las organizaciones convocantes del acto.




Wert propone un sistema de becas vinculadas al rendimiento
El amor se origina en el cerebro
Cuando ellas tienen el mando, ¿lo hacen mejor?
Un Franco congelado llega a ARCO 2012
El mexicano Jorge Volpi gana el Premio Planeta-Casa de América
Los candidatos invisibles de los Goya
El Tesoro coloca 5.445 millones por debajo del 2%
Rajoy, sobre los guiñoles: "El mayor desprecio es no hacer aprecio"



¡Sé el primero en hacerlo!