Google ha reconocido que -"por error"- estuvo tres años archivando información de los usuarios de redes WiFi que no tenían la red protegida. Los hechos han salido a la luz porque las autoridades del Gobierno alemán pidieron a la compañía que le dejara auditar los datos que recogen los coches con los que se cartografían las calles para hacer los mapas.
A raíz de esta petición, Google se dio cuenta de que los coches no sólo fotografiaban las calles, sino que también recogían información de las redes inalámbricas de los vecinos. La información recabada por Google puede incluir partes de un correo electrónico, de textos o fotografías, o incluso las páginas de Internet que los usuarios consultaban, informa la BBC.
"No hemos estado a la altura"
En una entrada del blog oficial de la compañía, los responsables de Google aseguraron que tan pronto como tuvieron conocimiento del problema impidieron que sus automóviles recogieran información de las redes WiFi y que borrarán los datos "lo antes posible".
La siguiente medida tomada por la compañía es permitir que una empresa ajena haga un repaso del software que causó la grabación de los datos y explique con mayor profundidad técnica lo ocurrido. "Mantener la confianza de la gente es esencial en todo lo que hacemos, y en esto no hemos estado a la altura", dice AlanEustace , vicepresidente de ingeniería e investigación de Google.




Montoro dice que la reforma laboral no creará empleo por sí misma
De Guindos promete una línea ICO elevada para Ayuntamientos
Piqué sufre un leve accidente de coche
"Inspección ocular" para buscar a Marta del Castillo
Irán aumenta su flota con barcos equipados con cargas explosivas
Jennifer Aniston se prepara para una nueva comedia
Europa estrena la nave espacial Vega
Mikel Erentxun, más crudo y "a contracorriente" que nunca



¡Sé el primero en hacerlo!