Miércoles, 10/02/10. Actualizado hace 44 minutos
Haz de 20minutos.es tu página de inicio | 509.117 lectores diarios (OJD diciembre 2009)

Los disturbios surgieron de nuevo a última hora del jueves pese a la esperanza de que las celebraciones que ponen fin al Ramadán calmarían a los manifestantes, muchos de los cuales son musulmanes de origen norteafricano que protestan contra los prejuicios raciales que dicen que les mantienen en un estatus de segunda clase.
La policía dijo que hubo menos enfrentamientos que las noches anteriores cuando la policía y bomberos recibieron disparos de algunos manifestantes. Dijeron que 150 vehículos habían sido destruidos durante la noche.
Los agentes de seguridad dijeron que la fuerte presencia policial - alrededor de 1.000 policías antidisturbios patrullaban estas zonas - había actuado como un elemento disuasorio, pero los agitadores prendieron fuego a dos almacenes textiles, un aparcamiento de autobuses y una escuela primaria.
'¿Por qué una escuela, por qué un coche? ¿Qué se puede decir de una violencia tan ciega?', dijo un alcalde de la zona, Michel Beaumale.
Por primera vez los disturbios se extendieron fuera de la región de París. Jóvenes incendian coches en Dijon, Rouen y la zona de Bouches-du-Rhone, cuya ciudad principal es Marsella, aunque no estaba claro el alcance exacto de la violencia.
El jueves por la noche, las autoridades locales se quejaron en voz alta por los titubeos y el politiqueo de los líderes nacionales después de que el primer ministro, Dominique de Villepin, les informara sobre 'el plan de acción para los suburbios' que pretende presentar este mes.
'Muchos de nosotros le dijimos que no es el momento para el enésimo plan', dijo Jean-Christophe Lagarde, alcalde de Drancy, en la región afectada por los disturbios. 'Un muerto y creo que esto se descontrolará'.
Manuel Valls, alcalde de Evry, al sur de la capital, dijo: 'Tememos que lo que sucede en Seine Saint Denis se extienda. Tenemos que dar a estas personas un mensaje de esperanza'.
LA LEY Y ORDEN SON LA 'PRIORIDAD ABSOLUTA'
Los disturbios entre jóvenes de origen africano - la mayoría nacidos en Francia que se sienten timados por las promesas oficiales de libertad, igualdad y fraternidad - comenzaron la semana pasada después de que dos adolescentes murieran mientras escapaban de la policía.
Villepin y el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, cuya rivalidad política ha ensombrecido la reacción del Gobierno, hicieron equipo el jueves en el Senado francés para anunciar que el reestablecimiento del orden era su 'absoluta prioridad'.
Villepin culpó indirectamente de los disturbios a las bandas que dijo que aterrorizaban a los residentes y trataban de mantener a la policía alejada de sus distritos, y prometió que la ley y el orden tendrían la última palabra.
Sarkozy, acusado por sus oponentes de calentar los ánimos con sus ataques a la 'escoria' tras la violencia, dijo que 143 personas habían sido detenidas por los disturbios la semana pasada.
/Por Franck Prelvel/