Billy Mann es uno de los directivos más importantes de la industria discográfica. Conoce a artistas de fama internacional y ha estado detrás de canciones con gran éxito. Ahora, analiza la el mundo de la música y hacia dónde se dirige este mercado.
Ha trabajo con Ricky Martin, Pink, Backstreet Boys… ¿Qué ha aprendido de cada uno de ellos?
Lo más importante de haber trabajado durante 20 años con artistas tan diferentes es que cada uno de ellos es una lección, todos te aportan herramientas que posteriormente me han sido muy útiles para trabajar como director de AR de EMI.
Creo que el gran error de muchas grandes compañías discográficas es tomar decisiones basadas en sus propios gustos, y no en los de la gente de la calle También ha escrito gran cantidad de canciones de éxito. ¿Cuál es el secreto para crear un hit?
Creo que una buena canción tiene que tener un gancho. Soy gran amante de los coros, por ejemplo. Es porque soy de Philadelphia. Es la ciudad de los grandes coros. Pero creo que el público es muy inteligente. Saben percibir una buena canción cuando la oyen. Por ejemplo, percibo que artistas como Bebe son auténticas.
Como responsable de contratar nuevas bandas. ¿Qué busca en las nuevas promesas?
Buenas canciones y autenticidad. Internet para eso es verdaderamente interesante, porque permite conocer cuáles son los gustos de la gente real. Creo que el gran error de muchas grandes compañías es tomar decisiones basadas en sus propios gustos, y no en los de la gente de la calle. Pensar que mis oídos son mejores que los tuyos es ridículo.
La industria musical vive una gran crisis. ¿Cree que las grandes multinacionales como la suya han cometido algún error?
Quiero puntualizar una cosa: la música no está en crisis. La música está mejor y más fuerte de lo que ha estado nunca en la historia. El reto para la industria es cambiar nuestra mentalidad, pasar de ser los que lideramos el negocio a dejarnos llevar. Antes, las multinacionales tenían el botón mágico para hacer grande a un artista. Bastaba con pulsarlo para convertir a alguien en una estrella. El error de cualquier gran multinacional es pensar que siguen teniendo ese botón hoy en día. Eso se ha acabado. Ahora compartimos ese botón, porque está al alcance de cualquiera con Internet. El reto para nosotros es participar en todo ese proceso.
En España hay un gran rechazo a la industria y un elevado porcentaje de descargas. La gente piensa que los discos son demasiado caros…
Creo que la gente que baja música está devaluando la cultura. Una sola canción alimenta a mucha gente. Al compositor, al intérprete, a la tienda, a la compañía… Aun así, creo que la mejor estrategia contra la piratería es escuchar al consumidor, respetarle y darle la mejor calidad posible. Hay muchísimos vehículos para adquirir música a un precio razonable: buena parte de nuestro catálogo, descargas para móviles, Spotify… Creo que hay muchas opciones para acceder a la música sin acudir a la piratería.
El cassette también se nos vendió como un gran invento. Lo importante no es el formato, sino el contenido. Está claro que ya no podemos depender sólo del cd, sino que tenemos que abrirnos a todo tipo de plataformas.¿Cree que las grandes compañías necesitan una buena campaña de relaciones públicas para lavar su imagen?
(Largo silencio). En EE UU hemos tenido la desgracia de tener a Bush durante ocho años. Durante ese tiempo hubo un gran recelo hacia EE UU. Y sin embargo, en sólo dos años esa imagen ha cambiado radicalmente con Obama. Creo que esa animadversión es reversible. El problema viene cuando la gente en el poder ignora a la gente real. La industria no respondió a la gente todo lo rápido que debería, y nos hemos dado cuenta de ello. Internet fue una lección de humildad.
¿El cd se muere definitivamente? Se nos vendió como el gran invento.
También se vendió así el cassette, y el VHS, y el DVD… Lo importante no es el formato, sino el contenido. Está claro que ya no podemos depender sólo del cd, sino que tenemos que abrirnos a todo tipo de plataformas.
Muchos trabajadores de EMI están perdiendo sus puestos de trabajo. ¿Cuál es la situación actual?
Hemos pasado por una situación crítica hace un par de años. Había que emprender un cambio, no podíamos seguir manteniendo la misma manera de trabajar que en el pasado.
BIO. Es el director creativo de la multinacional EMI. Además, ha trabajado durante 17 años como compositor y productor de artistas de fama internacional como Take That, Backstreet Boys, Anastacia o Ricky Martin.




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