Un huracán arrollador de R&B, soul y pop inundó el lunes el Teatro Real de Madrid, donde la estadounidense Alicia Keys ofreció un breve concierto -apenas cincuenta minutos y tan sólo diez temas- para 1.700 afortunados que pudieron disfrutar en directo con las canciones de su nuevo álbum, The element of freedom.
El recinto se llenó de caras conocidas para escuchar en directo la portentosa voz de la cantante, entre ellas varios jugadores de Real Madrid -Raúl, Kaká, Higuain-, presentadores de televisión como Sara Carbonero, Dani Mateo o Anne Igartiburu o gente del cine y la música.
La expectación fue tal que un par de centenares de personas se quedaron sin entrada para el showcase, al que se accedía mediante invitación, y sus protestas, en la puerta del teatro, llegaron a tal extremo que la Policía Municipal tuvo que intervenir para evitar males mayores.
"Hay algo que os quiero decir"
Como toda diva que se precie, Keys hizo esperar a su público más de media hora; entonces, atronó la percusión, un sonido duro y envolvente recorrió el patio de butacas, escaló hasta los palcos superiores y regresó al escenario, donde la cantante surgió de entre las sombras para desear "buenas noches" a la audiencia.
"Hay algo que os quiero decir: muchísimas gracias por estar aquí", saludó la intérprete a sus seguidores antes de atacar la versión que hace de Empire State of mind (Part II), un bello y sentido homenaje a su ciudad natal compuesto por el rapero Jay-Z.
La vocalista, de 28 años de edad, dirigió las palmas del gentío al ritmo del merengue caribeño con el que arrancó Karma, seguida de los pasitos de baile y el emocionante final a capella con los que adornó su interpretación de You don't know my name.
Instantes carismáticos de la velada
Ataviada con pantalones negros y un vestido de lentejuelas plateadas, Keys se subió a un taburete para remarcar la intimidad de Try sleeping with a broken heart, que enlazó con la melancolía de Distance & time. El respetable aplaudió enfervorizado cuando sonaron los primeros acordes de la famosa Fallin'.
Tras solicitar la ayuda del público para No one y atreverse con el castellano en If I ain't got you, la cantante regaló los instantes más carismáticos de la velada. "Las primeras veces son muy especiales, como tener mi voz en un lugar como éste o cantar la canción que viene a continuación", dijo.
Entonces, apareció en escena Alejandro Sanz y ambos interpretaron a dúo Looking for paradise. Tras una cerrada ovación de dos minutos, Keys clausuró el que, por el momento, será su único recital en Madrid a lo largo de 2010. El próximo 2 de junio regresará a España para actuar en el Palau Sant Jordi de Barcelona.
La cantante Alicia Keys inundó de emoción y baile el Teatro Real de Madrid
- La neoyorquina ofreció un concierto especial de 50 minutos.
- Dos centenares de personas se quedaron sin poder entrar.
- Alejandro Sanz salió al final para tocar 'Looking for paradise'.
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