Libby, que podría ser condenado hasta a 30 años de prisión y una multa de 1,25 millones de dólares, dimitió minutos después de que los cargos fueran entregados a un tribunal federal en Washington.
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Karl Rove, el máximo asesor del presidente George W. Bush, no fue imputado junto con Libby, pero el fiscal especial Patrick Fitzgerald ha dejado claro que Rove continuaba siendo investigado y estaba en aprietos legales, dijeron los abogados.
La acusación de Libby, quien dijo en un comunicado que confiaba en ser exculpado, es un duro golpe para la Casa Blanca, que ya se encuentra a la defensiva por las críticas que despertó su respuesta al huracán Katrina, la oposición a la guerra en Irak y la retirada de la nominación de Harriet Miers para el Tribunal Supremo de Justicia.
El presidente Bush dijo que la investigación era 'seria' y que el proceso avanza ahora a una nueva fase.
'Aunque todos estamos entristecidos por las noticias de hoy continuamos completamente centrados en los muchos asuntos y oportunidades que afronta este país', dijo Bush antes de partir a Camp David.
Como jefe de gabinete de Cheney, Libby desempeñó un importante papel entre bambalinas en los meses previos a la guerra de Irak. El viernes fue acusado de cinco cargos por mentir sobre cómo y cuando conoció y reveló a periodistas información clasificada sobre la agente encubierta, Valerie Plame.
La identidad de Plame se filtró a los medios después de que su marido, el diplomático Joseph Wilson, acusara a la administración Bush de tergiversar la información de los servicios de inteligencia, antes de la guerra de Irak, para justificar sus acciones militares.
Según Wilson, la filtración se planificó deliberadamente para cuestionar su credibilidad. Libby no fue acusado de filtrar ilegalmente el nombre de un agente de la CIA.
Los cargos acusan a Libby de mentir a agentes del FBI que le entrevistaron en dos ocasiones en octubre de 2003, de cometer perjurio en dos testimonios bajo juramento ante el gran jurado en marzo de 2004 y de obstrucción a la justicia al impedir la investigación del gran jurado.
DECIR LA VERDAD
'Cuando los ciudadanos testifican ante grandes jurados, se les exige que digan la verdad', dijo Fitzgerald en un comunicado. 'El requisito de decir la verdad es aplicable igualmente a todos los ciudadanos, incluyendo a las personas que se encuentran en altas posiciones en el gobierno', agregó.
En la acusación de 22 páginas, los fiscales dijeron que Libby se enteró por Cheney el 12 de junio de 2003 que la esposa de Wilson trabajaba para la CIA en la división de anti proliferación.
Se trata de las primeras acusaciones surgidas de la investigación por la filtración de la identidad de Plame, revelada por el columnista Robert Novak el 14 de julio de 2003.
Fuentes legales dijeron que Rove podría enfrentar posteriormente cargos de perjurio por ocultar inicialmente al gran jurado que conversó con un periodista de la revista Time sobre Plame.
El caso llamó la atención sobre las tácticas agresivas que ha utilizado ocasionalmente la Casa Blanca para rebatir las críticas a la guerra de Irak y los cambiantes argumentos para justificar la invasión, desde que Irak contaba con armas de exterminio, que nunca fueron encontradas, hasta la necesidad de difundir la democracia.
/Por Adam Entous y James Vicini/


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