Las compañías de evaluación de riesgo estiman los daños de bienes asegurados en hasta 10.000 millones de dólares, después de que el huracán de categoría 3 se fortaleciera a su paso por las cálidas aguas del Golfo de México tras dejar 17 muertos en el Caribe.
2
Fotos
Wilma - según algunas mediciones el más feroz de los huracanes registrados en el Atlántico - inundó las zonas bajas de los cayos de Florida, golpeó la ciudad de Naples (mayormente habitada por jubilados) y se movió rápidamente desde Everglades hacia la poblada costa este, afectando la populosa zona de Miami, Fort Lauderdale y West Palm Beach.
Florida Power & Light, principal proveedor de electricidad del estado, dijo que 3,2 millones de hogares -lo que representa a unos 7 millones de personas- estaban sin fluido, y podrían pasar días y hasta semanas hasta que se restituya el suministro.
La marejada cubría tramos de la autopista que une los cayos con el continente, y las autoridades de Marathon indicaron que varios vecinos estaban refugiados en los tejados de sus viviendas mientras se escuchaban pequeñas explosiones por las pérdidas en tanques de gas propano.
El aeropuerto internacional de Miami sufrió daños que obligarán a su cierre durante varios días, declaró el alcalde de Miami-Dade, Carlos Alvarez, ciudad donde sólo 18 de los 5.600 semáforos funcionaban.
El temor a que se produzcan saqueos como los ocurridos tras el paso del huracán Katrina por Nueva Orleans a finales de agosto empujó a las autoridades de varios condados de Florida a declarar el toque de queda.
Varios hospitales sufrieron daños y estaban sin electricidad. Al menos tres evacuaron a sus pacientes tras el paso del ciclón, entre ellos 36 recién nacidos del hospital West Boca en Palm Beach.
Wilma es el octavo huracán que golpea este estado en 15 meses, una muestra sin precedentes de la furia de la naturaleza que para los meteorólogos es el resultado de un regreso del Atlántico a un período de fuerte generación de este tipo de fenómenos que podría durar otros 20 años.
Más de 3.100 efectivos de la Guardia Nacional se desplegaron en la región y otros 3.500 estaban en alerta.
Wilma se había debilitado tras tres días de azotar las playas de Cancún y Cozumel en México, pero volvió a fortalecerse y alcanzó Florida con vientos de 200 kilómetros por hora (kph).
Las ráfagas perdieron fuerza y soplaron a 165 kph durante las cuatro horas en que atravesaron Florida, pero el huracán volvió a fortalecerse otra vez cuando se dirigía al noreste a través del Atlántico, con vientos de 195 kph.
LA HABANA INUNDADA
Wilma barrió Cuba con vientos de hasta 138 kph en su camino hacia el este, y el mar embravecido golpeaba con fuerza el célebre malecón de La Habana.
Los equipos de rescate usaban todos los medios a su alcance para trasladar a centenares de personas aisladas por el avance del agua, que inundó varias zonas de la capital de la isla.
/Por Michael Christie/.*.




El Gobierno eleva a 52.000 millones el esfuerzo extra para sanear la banca
El Ayuntamiento de Valencia se queda sin luz por falta de pago
Presentan un proyecto para acabar con la basura espacial
Un alcalde de Ciudad Real inicia una huelga de hambre por los impagos
Reino Unido cierra una web de enlaces musicales
Wert critica la vulneración del horario de protección infantil
No es oro todo lo que reluce en el fútbol sala español
La Policía se despide de los penúltimos de Puerta de Hierro
¡Sé el primero en hacerlo!