Un camión municipal retiró ayer los escombros que permanecían amontonados en la parada de autobús de la Avenida das Teixugueiras 48 horas después de que los primeros vecinos de la macrourbanización celebrasen una jornada simbólica de barrida para asear las calles de su nuevo barrio.
Aunque el concejal de Urbanismo, José Manuel Figueroa, advirtió ayer por la mañana de que los problemas de ruido y suciedad serán «inevitables» en el nuevo Navia mientras haya obras, apenas cinco horas depués de hacer públicas estas palabras varios operarios de la concesionaria FCC se afanaban en la recogida de escombros.
Figueroa justificó ante los periodistas la suciedad del nuevo Navia por su precipitada ocupación, que calificó de «error». Una aseveración que no ha gustado nada a los ciudadanos que viven allí, para quienes estas declaraciones resultaron una «sorpresa desagradable» que les ha causado «indignación».
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