Miércoles, 10/02/10. Actualizado hace 2 minutos
Haz de 20minutos.es tu página de inicio | 509.117 lectores diarios (OJD diciembre 2009)
También revela lo que la FJI ha recordado cuando acaba de publicarse el último informe del External Advisory Group (EGA): España es el país de la UE con mayor fuga de jóvenes investigadores. Sólo vuelve uno de cada 1.188, es decir, el 0,084%, según concluye el citado informe.
«Consideramos que es bueno el intercambio. Pero la política científica no es efectiva, ya que no permite el retorno de esos investigadores de calidad y del conocimiento que generan».
¿Adónde van?
Los principales países receptores, según la FJI, son Francia, Inglaterra, Alemania, los países nórdicos y Estados Unidos. El punto en común de todos ellos es una mayor inversión en I+D, ya que mientras España destina el 1,04% del producto interior bruto, la UE recomienda que sea el 3% «para tener un sistema científico competitivo», sostiene la FJI.
Medidas como el Estatuto del Becario, aprobado en noviembre de 2003, no han mejorado sensiblemente la precaria situación de los becarios españoles, a juicio de Oriol Ramos. En él se contempla la cotización a la Seguridad Social, pero sólo tomando como base el salario mínimo interprofesional. El organismo que convoca la beca debe inscribirla antes en un registro oficial, quedando obligada a pagar las cuotas sociales como una empresa. «Al menos, las que conceda el Ministerio de Educación sí lo estarán», señala Ramos.
EL MISTERIO DE LA VELOCIDAD
Ejemplo de lo poco que conmueven a los políticos las condiciones de trabajo de los becarios españoles está siendo, para Oriol Ramos (FJI), la tramitación en el Parlamento andaluz de una proposición de ley para ampliar la cobertura de las becas, tal y como prometía el programa electoral del PSOE. Fue aprobada hace casi un año por el 70% de los diputados autonómicos (el 30% se abstuvo). Un consenso del que otra proposición de ley bastante más famosa no disfrutó en su reciente votación: el plan Ibarretxe. Sin embargo, a las pocas semanas, ésta sí, llegó a su destino final: el Congreso de los Diputados.
Comentarios del 1 al 1