Las obras de tres de los grandes cineastas del momento, Jacques Audiard, Michael Winterbottom y Jim Jarmusch, llegaron a San Sebastián. También sus autores desfilaron por Donosti, recibidos con admiración por parte de los muchos cinéfilos que por aquí se congregan. Sin embargo, ninguna de las tres películas compite en la Sección Oficial, cuya calidad media sigue estando a años luz de lo proyectado en otras secciones.
De Un profeta, de Audriard, ya se ha hablado bastante. Es un drama carcelario intenso, original, duro a la vez que optimista, sobre el crecimiento del ser humano en un ambiente extremo.
La calidad de la Sección Oficial sigue estando a años luz de lo proyectado en otras secciones Winterbottom mostró The Shock Doctrine, un documental donde destruye las teorías liberalistas de Milton Friedman, que alimentaron las políticas económicas de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, pero también la presunta reconstrucción de Irak. El tono de la cinta, cercano al de Michael Moore, entusiasmó al público.
No pasó lo mismo con The limits of control, de Jim Jarmusch. Este extraño filme policiaco, tan libre y complejo como su autor, dejó con la boca abierta ysembró la división de opiniones.
¿Y la sección oficial? Pese a sus mayúsculos protagonistas, Robert Duvall o Bill Murray, Get low es una película completamente menor y olvidable.
La francesa Hadewijch es más original e interesante, pero queda reservada para los fanáticos del irregular Bruno Dumont.
Por otra parte Sir Ian Mckellen, premio Donostia de esta edición, llegó el lunes a San Sebastián, donde este martes recibirá su galardón.


















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