Natalia Estemirova, una íntima amiga de la periodista rusa asesinada Anna Politkovskaya, trabajaba para la organización de derechos humanos Memorial en la capital chechena, Grozni, y documentaba abusos por parte de las agencias de seguridad, según sus compañeros.
Su asesinato es el último de una serie de muertes de periodistas y defensores de los derechos humanos en Rusia que han provocado la condena internacional y llevado a cuestionar las promesas del presidente Dimitry Medvedev de hacer cumplir la ley.
Medvedev está indignado por la muerte de Estemirova y ha ordenado una investigación, dijo su portavoz.
'La noticia ha sido transmitida al presidente, está indignado y ha dado todas las órdenes apropiadas al jefe de la comisión de investigaciones (Alexander) Bastrykin,' dijo su portavoz Natalya Timakova.
El cuerpo de Estemirova, secuestrada por la mañana en su Chechenia natal, fue hallado en la vecina república de Ingusetia, cerca de la ciudad de Nazran, añadió.
'El cuerpo tenía dos heridas en la cabeza, está claro que fue asesinada en la mañana', dijo Madina Jadziyeva, una portavoz del ministerio ingusetio, a Reuters. No especificó la naturaleza de las heridas.
Fue secuestrada cuando salía de su casa el miércoles por la mañana e introducida en un vehículo blanco, dijo la investigadora rusa de Human Rights Watch (HRW), Tanya Lokshina, con sede en Nueva York.
Cuando no llegó a un reunión que tenía concertada posteriormente, sus amigos dieron la voz de alarma.
Muy conocida entre diplomáticos y activistas de derechos humanos en Rusia, Estemirova fue la primera ganadora en 2007 del premio Anna Politkovskaya, otorgada por la organización benéfica Reach All Women in War (RAWinWAR).
Estemirova, que hablaba checheno de manera fluida, era la intérprete de Politkovskaya durante sus viajes a Chechenia para realizar reportajes, dijo RAWinWAR en su web. También informó de la situación de freelance para los medios locales.
Un asaltante mató a tiros a Politkovskaya en el edifico de Moscú donde tenía su apartamento en 2006 cuando regresaba de comprar. Nadie ha sido condenado aún por ese asesinato.
Chechenia y las repúblicas musulmanas cercanas de Ingusetia y Daguestán son sede de una insurgencia islamista de bajo perfil.
Los grupos de derechos humanos han acusado en repetidas ocasiones a las autoridades de cometer graves abusos durante su guerra contra los insurgentes, incluido asesinatos extrajudiciales, tortura y castigos ilegales.
'Durante el conflicto armado entre las repúblicas rusas de Ingusetia y Osetia del Norte en 1992, Natasha ayudó a llevar a refugiados a lugares seguros y contribuyó a liberar rehenes', dijo RAWinWar en su página web.
'Durante la primera guerra de Chechenia, Natasha recogió numerosos testimonios por parte de civiles que fueron torturados por parte de las fuerzas rusas en instalaciones de detención no oficiales'.
Lokshina, de Human Rights Watch, acusó a las autoridades chechenas de estar implicadas en el secuestro y muerte de Estemirova.
'Estaba documentando algunos abusos patentes de los derechos humanos que fueron perpetrados por las fuerzas de seguridad chechenas... Hay fuertes bases para creer que las agencias de cumplimiento de la ley chechenas están detrás', dijo Lokshina.
Las autoridades chechenas declinaron realizar comentarios de manera inmediata sobre las acusaciones de HRW.


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