Un contundente parcial 8-2 en los últimos doce minutos del primer tiempo allanó el camino de una selección que, a pesar del triunfo, volvió a evidenciar una preocupante falta de lanzamiento exterior.
Desde el inicio del encuentro, Lituania fue a por todas. El equipo de Miglius Astrauskas recurrió a una defensa dura, a veces rozando la ilegalidad, para parar el juego combinado y de mucha circulación de la primera línea española. Lituania sabía que por ahí pasaban sus opciones de sorpresa.
Además, esa defensa dura y de muchos kilos sirvió para evidenciar el preocupante problema que tiene la selección española con su lanzamiento exterior. Sin dos laterales que aporten lanzamiento desde 9 m, España se vio obligada a recurrir al juego con los extremos y a las acciones de contraataque para demostrar su superioridad sobre los lituanos.
Pero eso no llegó hasta sobrepasado el ecuador del primer acto, justo cuando Valero Rivera, desesperado en el banquillo, paró el partido con un tiempo muerto (7-6, min.18).
El punto de inflexión
Hasta ese momento, el encuentro se mantuvo igualado por la aportación de los dos porteros, Joseja Hombrados (18 paradas al finalizar el partido) y Almantas Savonis, y por la efectividad del extremo lituano del Cuenca 2016, Aurelijus Sabonis, que anotó cinco goles en el primer cuarto de hora.
Pero tras el parón, a Lituania se le acabaron las fuerzas. Sus jugadores se quedaron sin claridad de ideas en el juego posicional de ataque, y España lo aprovechó para romper el choque tras un parcial 8-2 en los últimos doce minutos de la primera parte (15-9, descanso).
En la reanudación, el guión no varió. Hombrados continuó con su recital de paradas y los extremos españoles Juanín García y Víctor Tomás, trece goles entre ambos, acapararon todo el protagonismo ofensivo del equipo nacional.
Además, y a pesar del monumental atasco de su equipo en el juego de ataque, Astrauskas tardó casi un cuarto de hora en agotar su tiempo muerto. Un regalo que España, que ya había empezado a carburar, no desaprovechó para lograr su máxima ventaja en el electrónico (23-10, min. 43). Entonces, el nuevo entrenador del Toledo si paró el choque, aunque ya era demasiado tarde.
Con el encuentro resuelto, el último cuarto de hora sólo sirvió para que Lituania maquillara el resultado y para que los más de tres mil aficionados que llenaron O Gatañal disfrutaran con el juego de su selección.
- Ficha técnica:
31 - España: Hombrados, Juanín García (6,1p), Raúl Entrerríos (3), Viran Morros, Cañellas (1), Garabaya (4) y Víctor Tomás (7). Sierra (ps), Malmagro (4,3p), Sarmiento (3), Andreu (1), Chema Rodríguez (2), Ferrer y Cristian Ugalde
21 - Lituania: Savonis, Svedas, Andriuska (3), Strazdas (2), Kirveliavicius (2), Cibulskis (1) y Zigelis. Petkevicius (ps), Aurelijus Sabonis (7), Grosas, Malasinskas, Jarukas y Bernatonis (6).
Marcador cada cinco minutos: 1-0, 3-4, 6-5, 7-7, 12-8, 15-9 (descanso), 19-10, 21-10, 23-11, 26-15, 28-18 y 31-21.
Árbitros: Vaclav Kohout y Petr Novak (República Checa). Excluyeron a Garabaya, Viran Morros y Ferrer por parte de España, y a Zigelis, Kirveliavicius y Andriuska por parte de Lituania.
Incidencias: Encuentro de la fase de clasificación para el Campeonato de Europa de Austria 2010 disputado en el pabellón municipal de O Gatañal ante unos 3.500 espectadores. Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio en recuerdo de la abuela de Raúl Entrerríos, que falleció esta semana.




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