El Gobierno de Brown y el de su predecesor, Tony Blair, se resistieron a las presiones para realizar una investigación sobre la guerra hasta que las tropas británicas abandonaran Irak.
Con sólo 500 soldados británicos desplegados actualmente en Irak, Brown dijo al Parlamento: 'Ahora es el momento correcto para asegurarnos de que tengamos un proceso apropiado, a fin de aprender las lecciones de los complejos y a menudo controvertidos eventos de los últimos seis años'.
Analistas han señalado que Brown podría haber hecho coincidir la investigación para conseguir apoyo al Partido Laborista, acercándose a los desencantados votantes tras los desastrosos resultados de las elecciones europeas y tras una revuelta contra él este mismo mes.
Sin embargo, el primer ministro irritó a los críticos al negarse a realizar las sesiones en público atribuyéndolo a preocupaciones por la seguridad nacional, y por limitar los investigadores a un grupo de altos cargos civiles e importantes académicos.
Brown también dijo que la indagación durará cerca de un año, por lo que se extenderá hasta después de las próximas elecciones nacionales y evitará los posibles daños políticos sobre su Gobierno.
'Todo el mundo sabe que la invasión de Irak fue el mayor error de política exterior que este país ha cometido en generaciones', dijo Nick Clegg, líder de los Liberales Demócratas, que se opusieron a la guerra.
'Estoy pasmado de que hoy el primer ministro esté buscando reparar ese error (...) encubriendo el camino que llevó a él', sostuvo, y señaló que Brown realizaría 'una investigación secreta conducida por una serie de nobles elegidos por el primer ministro'.
Brown indicó que la indagación abarcará los acontecimientos desde el verano de 2001 hasta finales de julio de este año.
'El objetivo principal del comité será el de identificar las lecciones aprendidas. El comité no se dedicará a distribuir culpas o estudiar cuestiones de responsabilidad civil o penal', explicó.
El líder del Partido Conservador, David Cameron, que batió a los laboristas en las elecciones, dijo que la investigación debería poder dar nombres.
Reino Unido fue el mayor aliado del Gobierno estadounidense de George W. Bush y envió 45.000 soldados para participar en la invasión que derrocó al presidente iraquí Sadam Husein en abril de 2003.
Esa actitud de Tony Blair fue uno de los factores que acabó contribuyendo a su decisión de dejar el cargo a mediados de su tercer mandato en 2007.

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