'Esta misma mañana, hace poco más de una hora, el trabajador accidentado Franns Rilles Melgar ha sido regularizado por razones extraordinarias', dijo la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior a la reunión ministerial.
El inmigrante boliviano llevaba dos años trabajando de manera ilegal en la tahona, situada en la localidad de Oliva, ganando 23 euros al día por un turno de 12 horas, y no pudo recuperar su brazo cortado a la altura del bíceps.
Un juzgado de Gandía ha abierto una investigación sobre las circunstancias del suceso y ha llamado a declarar en calidad de imputados a los dos hermanos responsables de la panificadora - conocidos como 'Los venenos', según medios -, aunque no ha fijado fecha para el interrogatorio, informó el viernes el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.
De la Vega explicó que desde el momento de conocerse los hechos se personó en la tahona la Inspección de Trabajo y constató la existencia de 'graves deficiencias de seguridad e higiene' por lo que ordenó el cierre del local.
Los sindicatos han denunciado los altos índices de siniestralidad entre los inmigrantes ilegales empleados en las centenares de miles de empresas de construcción y del sector servicios.
El número de extranjeros en España ha aumentado hasta el 12 por ciento de la población.

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