Los reality show se enfrentan a una nueva "concepción" de sí mismos después de que los concursantes de uno de estos programas, hayan conseguido que les sean reconocidos los derechos laborales, como si se tratara de cualquier trabajador.
Según informaciones de timesonline.co.uk, los hechos han tenido lugar en Francia, después de que tres participantes del concurso L’Ile de la Tentation (similar al Supervivientes español, pero sin tratarse de personajes famosos), reclamaran tales derechos, al considerar que su participación en el reality era equivalente al concepto legal de 'trabajo', según lo estipulado en la norma laboral francesa .
En el concurso, los participantes ponen a prueba la fidelidad de sus parejas, al encontrarse en una isla rodeados de chicos y chicas ligeros de ropa, con los que comparten masajes y paseos por la playa.
Esta sentencia supondrá probablemente, las reclamaciones de otros concursantes de este tipo de programas, quienes pidan el mismo tipo de reconocimiento. Por su parte, los ejecutivos de las cadenas de televisión indican que esta nueva medida supondrá un significativo incremento de los costes de producción.
El alto tribunal francés declaró que " el concurso constituye un trabajo y por lo tanto, está justificado un contrato laboral". Una sentencia que respaldaba así, el juicio emitido por un tribunal menor.
El grupo Glem, encargado de la producción del reality, ha tenido que pagarles 817 euros por no haberles concedido vacaciones, 500 euros por despido improcedente, y 1.500 euros por la injusta finalización de sus contratos.

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