Cuando estamos distraídos o no atendemos a algo, nos dicen que estamos "mirando las musarañas", pero claro, si el animal al que miramos tiene un tamaño gigante, dientes rojos y un aspecto casi diabólico, cualquiera evita observar esta famosa especie.
Los investigadores de la Universidad de Zaragoza han tenido la oportunidad de conocer esta singular especie de musaraña, desconocida hasta el momento. El lugar donde se han encontrado los restos de este nuevo genero, conocido científicamente como Dolinasorex glyphodon, ha sido en el yacimiento de Gran Dolina de Atapuerca (Burgos).
Tras analizar las mandíbulas y dientes sueltos del animal, los paleontólogos han llegado a la conclusión de que se trata de una especie relacionada con otras del Asia Oriental, lugar donde pudo haber surgido y evolucionar hasta llegar a la península Ibérica hace ahora un millón de años.
Un peligroso animal
El Dolinasorex glyphodon era una musaraña, poco habitual a las que estamos acostumbrados. Sus dientes eran rojos y pesaba 60 gramos, las que conocemos hoy en día están entre los 4 y 14 gramos de peso.
El estudio ha puesto también de manifiesto que este mamífero inyectaba una saliva tóxica, como las serpientes, a través de un estrecho canal que había en la cara interna de sus incisivos inferiores.
Todo un descubrimiento que en parte se debe a las costumbres alimenticias de las aves rapaces que se alimentan de especies como ésta, lo que hace que sean fáciles de encontrar en yacimientos paleontológicos. A partir de ahora, nos pensaremos dos veces a donde mirar cuando nos hablen de musarañas.




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