Su coqueteo es recurrente. Tanto que va más allá del frívolo affaire y se va convirtiendo en una relación estable, de esas que sólo podrían explicar el modisto Karl Lagerfeld y la joven Cat Power, diseñador y ex musa underground. De flechazo instantáneo. Música y moda se acuestan de vez en cuando, en desfiles, en publicidad, en actos sociales, etc. Pero su historia de amor, desde los tiempos del punk -la alegórica Vivienne Westwood bien lo sabe- suscita experiencias sugerentes, "provocadoras", según Totón Comella, cara visible de TCN. Las últimas tienen que ver con maestros de la aguja metidos a DJ, en plan licencia amateur; o con artistas que inspiran colecciones. Y también con fusiones máximas a lo Bread & Butter, cita anual imprescindible en la Ciudad Condal.
DJ en español en desfiles de Prada
"La música es importante para mi todos los días de mi vida, no sé trabajar sin ella". Lo dice la innovadora -y adorada en Londres- Amaya Arzuaga, cuyo primer contacto con unos platos junto a Javier Peral, que suele amenizar sus desfiles, se le antojó "muy divertido". Promete repetir "en breve"; la creación, en todos los sentidos, engancha.
Otra modalidad son los pinchadiscos estrella, una (relativa) nueva figura que se rifan en las citas de pasarela con caché. El catalán David Dalmau lleva 22 años poniendo banda sonora a los pases españoles de ropa. Álex Gimeno, alias Ursula 1000 e hijo de padres valencianos, por su parte, es desde hace tres la sensación en Nueva York.
Su estilo nostálgico, retro, ha encandilado a marcas como Prada -"tiene una línea muy mod"- o Issey Miyake. "Mis dos primeros álbumes tenían un sonido muy 60's mezclado con ritmos modernos, eso es lo que les atrajo", asegura. Algunas de sus creaciones han sonado en series como Sexo en Nueva York y Anatomia de Grey. Casi nada.
Gimeno, que acaba de pasar por España presentando su último disco, Mystics, no suele "cambiar" su estilo cuando lo hace de firma, porque "normalmente las canciones que se utilizan para los shows no están creadas ex profeso, sino que ya existen". A veces, no obstante, ha compuesto piezas originales viendo antes la colección o sus colores base.
"La música ha de cuidarse mucho"
Eso si, su tremendo toque chic le impediría inspirarse "con la ropa deportiva", explica entre risas. No es el único, ya que salvo excepciones, son los altos tacones y el glamour de un evasé lo que gusta, lo que hace exclamar un "qué mona, me lo pondría todo", según Comella, en cuyas colecciones siempre infiltra a una 'no modelo'.
La última vez lo hizo con la actriz y cantante Najwa Nimri. Comella cree que la música ha de cuidarse mucho en un desfile, porque "no somos conscientes de cómo es capaz de motivarnos, de desmotivarnos, de provocar alegría o tristeza". John Galliano estaría de acuerdo, con Puccini o sin él. Y también, cómo no, quienes mueven los hilos del FIB.Nuestro festival más internacional, el de Beniccàsim, cantera de muchos talentos de la moda gracias a su apuesta anual por el sector, dentro de una oferta multidisciplinar, ha revolucionado este año la Pasarela Cibeles sacando del armario melómano -al menos para el gran público- a la pujante Ana Locking y el 'niño malo' Carlos Díez.
Nacho Santos, director Ejecutivo de Maraworld, empresa que organiza el FIB Heineken, cree que ver a los diseñadores de esta guisa, pinchando para un grupo de gente, aporta "frescura". "La pasarela muestra un gran respeto por nosotros y eso nos enorgullece", explica, honrado de que la música indie ocupe un lugar destacado en todo esto.
Las tendencias están en el indie
Y es que es ahí donde están las tendencias, "es el mainstream el que no evoluciona", dice Gemma del Valle, del sello Subterfuge y DJ en sus ratos libres. Por eso Cat Power -de nombre real Chan Marshall- "es considerada independiente aquí, pero suena en desfiles de Chanel". Todo en el indie se hace con vocación, con inspiración.
Blanca DB, otro de los nombres de referencia entre los pichadiscos pop de Madrid, opina que ahora más que nunca "se ve la influencia de la moda sobre la música y viceversa". Sobre todo, “el estilismo de los grupos en las tendencias” actuales. Así se ha demostrado, por ejemplo, en la Miami Fashion Week hace pocos días.Al compás de The Beatles las modelos lucían conjuntos de estética rock en el pase de Sabrina Barnett; después, se entregaban los Miami Moda & Music Awards. Por otro lado, la Pasarela Abierta de Moda Murcia, también recién concluida, apostaba por el directo de Genís, de Astrud, y Joe Crepúsculo, pura modernidad alternativa.
Lo próximo no queda tan lejos. Este verano, los grandes festivales de música, tanto españoles como foráneos, que ya tienen la pelota en sus tejados, dedicarán tiempo a maniquíes y trapitos, siempre apostando por el talento. Y todo quedará en casa.


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