El chileno Andrés Wood, que hace cuatro años nos dejó un buen sabor de boca con Machuca, presenta en esta rotunda cinta (ganadora del Goya a la mejor película extranjera de habla hispana) una colección de personajes cotidianos que deambulan por la ciudad en pos de sus sueños cercanos: comprar un coche, tocar el clarinete en la orquesta filarmónica o recuperar el amor de un ex marido.
Son historias que suceden paralelas, que llegan a tocarse y se complementan, pues tienen un grado de insatisfacción parecido en esos seres que están hartos de perder, de esperar su oportunidad. Con una parsimonia estudiada, el director, que se ha basado en una obra de teatro del también chileno Rodrigo Bazaes, observa más que narra la fatalidad, el destino que juega a ciegas sin entrar a valorar nuestros anhelos, nuestra calma o nuestra histeria.
Wood deja temerariamente que las secuencias se agoten, como si fueran un ciclo continuo en el que hay los mismos desacuerdos y callejones sin salida. Relata los hechos sin el menor adorno, ahondando en el hórror vacui de cada día; del cual nos impregnamos totalmente.
La buena vida. Chile-España / 96 min / Dir.: Andrés Wood / Int.: Aline Kuppenheim, Manuela Martelli, Eduardo Paxeco / Estreno previsto: 3 de abril



Alemania presionó a España para que recurriera al fondo de rescate
Buscar empleo: los españoles prueban suerte en el norte y en el sur
Lolo Jones, de 29 años, presume de virginidad antes de los Juegos
Mario Casas: "Hollywood no es un objetivo por ahora"
El CGPJ intenta recuperar su credibilidad
Una nueva terapia para el cáncer libera células cautivas
Qué hacer para alargar la vida del ordenador
Venden el original de la portada de 'Tintín en América' por 1,3 millones de euros



¡Sé el primero en hacerlo!