Barcelona acaba de inaugurar el Jardín de los Aromas, un espacio de 620 metros cuadrados con capacidad para inhumar 700 urnas biodegradables con las cenizas de los difuntos que se descomponen en contacto con la tierra húmeda. A la inauguración han asistido el director general de Cementerios de Barcelona, Jordi Valmaña, y el presidente de la entidad, Jordi W. Carnes.
A medida que sdvayan enterrando las urnas, se plantarán plantas mediterráneas, como romero, salvia y lavanda, al lado de una placa del fallecido. La urna y el mantenimiento de la planta durante dos años cuesta unos 350 euros.
En Barcelona, 6.782 familias decidieron el año pasado incinerar a sus difuntos, 362 más que el año anterior. Sólo el 30% de las cenizas se quedan en los recintos funerarios.




Condena a España por pinchar el flotador de un senegalés
Madrid 2020 sigue con su candidatura
El rey a Rafa Nadal: "Estos de los guiñoles son tontos"
Rafa Nadal y Bar Refaeli se quitan juntos la ropa
De la favela a presidenta de la pretrolera más importante de Brasil
El eurogrupo aplaza la reunión sobre el rescate griego
La reforma solo tiene 2 medidas concretas para nuevos contratos
House vuelve a Cuatro para cerrar definitivamente su consulta



¡Sé el primero en hacerlo!