"Lo cogieron en el baño, se escapó y lo atraparon en el patio: le dejaron marcado el zapato en la pierna". Así resume Eulalia Sánchez la primera agresión que sufrió su hijo Alejandro de seis años en noviembre por parte de varios alumnos de su colegio, el María Zambrano de Pino Montano.
Sus "agresores" tienen seis y siete años y proceden del asentamiento chabolista del Vacie. El "acoso" ha continuado y no sólo con Alejandro: "hay niños que no quieren ir al baño por miedo a este grupo", explica a 20minutos.es su madre. La familia ha pedido a la Junta el traslado a otro centro.
El segundo suceso "grave" tuvo lugar en febrero. Alejandro llevó al colegio unas cartas Pokemon para jugar con sus amigos. Estaba en el patio "y vio cómo estos niños le enseñaban una navaja. Se la pusieron en la cara para que les diese las cartas".
Alejandro se las entregó, porque es un niño que "no se defiende cuando le pegan: dice que prefiere hablar las cosas y queremos que siga siendo así", señala su madre.
Denuncia en el centro
Eulalia se enteró de esto porque Alejandro se lo contó a uno de sus primos. Como en la primera ocasión, ella y su marido denunciaron los hechos en el colegio. La dirección les dijo que "le habían enseñado una pistola de plástico, pero mi hijo sigue insistiendo en que el objeto tenía una punta de metal".
¿Y si le dan una patada en el estómago y eso le produce algún mal mayor?
La semana pasada tuvo lugar el hecho que ha desencadenado la solicitud de cambio de centro. Alejandro estaba en la cola para salir del colegio y uno de sus "acosadores" le pegó una patada y "un guantazo". Sus padres lo llevaron a un centro hospitalario, donde decidieron denunciar los hechos con el parte médico. "Estamos esperando que nos llamen del juzgado".
Sin dormir
Eulalia ha decidido que su hijo no volverá a clases al María Zambrano, donde estudia desde los tres años. Educación conoce el caso y tramita el traslado de Alejandro.
Alejandro se ha llevado mucho tiempo nervioso, sin apetito y con pesadillas. A sus padres, esto le ha costado más de un disgusto. Eulalia se ha llevado "varios días sin dormir", pensando en lo mismo: "¿Cómo saldrá hoy mi hijo? ¿Y si le dan una patada en el estómago y eso le produce algún mal mayor?..."
Aunque el pequeño está contento con su centro, su profesor y sus compañeros, sus padres ya le han explicado que va a ir a otro colegio, por lo que "el cambio no le supondrá problemas".
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE SEVILLA




El Ibex baja un 2,1% lastrado por la banca
Brasil 'se venga' de España con nuevas condiciones de entrada
Platini: "El dopaje en el fútbol español no existe"
Energy estrena en abierto la serie 'Hijos de la Anarquía'
Famosos y reencuentros en la gran fiesta de los Premios 20Blogs
El alcalde de Villahermosa: "Queremos que se nos escuche"
El juez asegura que no se ha decidido cómo entrará Urdangarin al Juzgado
Barberá llama a Iberdrola "insolidaria"
¡Sé el primero en hacerlo!