Existe un elemento común que comparten la gran mayoría de los jóvenes que han protagonizado sucesos como el ocurrido esta semana en Alemania, la afición a los videojuegos violentos.
El problema reside en el abuso y el mal uso que se hace de este tipo de juegos. Los padres deberían de conocer el contenido así como respetar la edad recomendada.
Este tipo de juegos pueden provocar situaciones de temor, ansiedad e imitación de la violencia eliminando todo tipo de compasión hacia la víctima.
Casi un 14% de los menores españoles reconocen estar enganchados a algún videojuego, aunque la mayoría prefieren los videojuegos de deportes y aventuras.


El paro baja en mayo en 30.113 personas
Valladolid, Alcorcón, Hércules y Córdoba pelearán por la plaza de Primera
Cancelan el programa de Ramón García
170 playas catalanas son de alto riesgo en seguridad
Bruce Springsteen clausura el Rock in Rio de Lisboa y desata la locura
España lidera el uso de 'smartphones' en Europa
Arranca la selectividad más dura
¡Sé el primero en hacerlo!