En la Audiencia de Barcelona ha comenzado hoy el juicio contra Oscar P., propietario de la librería "Kalki" de Barcelona, y otros tres presuntos neonazis, entre ellos el presidente de la organización nacionalsocialista Círculo de Estudios Indoeuropeos (CEI), Ramon B.
Según el fiscal, dicha asociación, cuyos miembros debían vestir un uniforme inspirado en el de las juventudes de las SS, constaba de una organización exterior formada por militantes y simpatizantes y otra interior, llamada Hermandad Aria "La Orden", cuyo objetivo era "liderar una resistencia activa -incluso armada si fuera necesario-" para instaurar el nacionalsocialismo en el mundo.
Cambiar las conclusiones
Antes del inicio del juicio, el ministerio público ha tenido que modificar sus conclusiones para suprimir los párrafos en los que acusaba a los procesados de cuestionar la existencia del Holocausto, de acuerdo con la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que en 2007 declaró que el negacionismo del genocidio nazi no es delito.
Coincidiendo con el inicio de este juicio, varias asociaciones de derechos humanos han promovido un manifiesto en el que piden que se penalice de nuevo el negacionismo, entre ellas SOS Racismo y Amical de Mauthausen, que ejercen la acusación popular en el caso junto a la Comunidad Israelí de Barcelona.
Precisamente, Oscar P., el único acusado que ha declarado en la primera sesión del juicio, se ha negado a contestar al letrado que representa a SOS y Amical de Mauthausen, porque Enric Marco, que fue presidente de esta asociación de víctimas del nazismo falseó durante 30 años su biografía como prisionero de un campo de concentración, mentira que se descubrió en 2005.
En su declaración, el librero no ha tenido reparos en reconocerse nacionalsocialista -"no nazi", ha corregido a una letrada-, pero ha afirmado que la organización CEI, de la que fue delegado en Cataluña, no tenía ninguna finalidad política y que incluso se creó con el objetivo de "combatir la xenofobia, la discriminación y los movimientos skins".
El procesado, al que se incautaron centenares de libros y revistas que justifican el Holocausto y fomentan el odio racial, usaba para organizarse un calendario propio que marcaba como año O el del nacimiento de Hitler, hecho al que ha restado importancia por tratarse de "una cuestión semántica y folclórica".
Dice que era una asociación cultural
Para Oscar P., CEI era una asociación cultural cuyo objetivo era el estudio de los pueblos y las razas europeas y, en especial, la trayectoria de los dirigentes del Tercer Reich, aunque únicamente desde un punto de vista histórico y filosófico y con una finalidad intelectual.
El procesado, que ha desvinculado su librería del CEI, mantiene que las obras que vendía en su negocio trataban de distintos temas de filosofía, política o cultura, pero que él no conocía el contenido de todos los volúmenes y confiaba en su legalidad porque tenían el sello del "ISBN".

El Gobierno estudia inyectar en Bankia menos de 19.000 millones
Las estrellas homenajean a
38 mujeres denuncian haber sido víctimas del falso chamán
Repsol, de momento sin compensación por YPF
El Supremo rechaza suspender los permisos de Repsol en Canarias
El PP desbloquea los contratos a científicos y sube la tasa de reposición al 10%
Jiménez renueva con el Zaragoza por tres temporadas
Paz 



¡Sé el primero en hacerlo!