Jacobo Piñeiro Rial, el único acusado del crimen de la calle Oporto, cometido en el mes de julio de 2006, prendió cinco focos de fuego en el piso de las víctimas (Isaac y Julio), dos de ellos en los cuerpos.
Así lohan explicado hoy en el juicio los peritos de la Policía Científica que corroboraron que se empleó alcohol y gasolina para acelerar la combustión.
En la segunda jornada de juicioha declarado también el sargento de los bomberos que coordinó la extinción quien afirmó que «no hubo tiempo suficiente para que se acumulara el gas, si llega a explotar, se habría ido todo al garete».
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE VIGO


Alemania presionó a España para que recurriera al fondo de rescate
Buscar empleo: los españoles prueban suerte en el norte y en el sur
Lolo Jones, de 29 años, presume de virginidad antes de los Juegos
Mario Casas: "Hollywood no es un objetivo por ahora"
El CGPJ intenta recuperar su credibilidad
Una nueva terapia para el cáncer libera células cautivas
Qué hacer para alargar la vida del ordenador
Venden el original de la portada de 'Tintín en América' por 1,3 millones de euros
¡Sé el primero en hacerlo!