Winterbottom vuelve a hacer de las suyas
- El inglés codirige junto a Mat Whitman un documental acerca de las consecuencias del liberalismo económico.
- En 2006 ganó el Oso de Plata del festival por 'The road to Guantamo'.
- La guerra de Irak ha estado presente con el filme The Messenger.
- ECO ®
- Poca actividad social ¿Qué es esto?
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Lo hizo en 2006 cuando en este mismo festival se alzó con el Oso de Plata a la mejor dirección por The road to Guantamo, y en 2009 ha vuelto a presentar un producto directo a la yugular. Las víctimas: Milton Friedman y la escuela de Chicago, responsables ideológicos del liberalismo atroz que ha terminado en la peor crisis económica desde 1929. Bienvenidos a The shock doctrine.
El documental, basado en el último texto de Naomi Klein, autora del ya célebre No logo, parte de una premisa bien sencilla. La terapia de shock, una técnica estudiada en algunas universidades norteamericanas y practicada por la CIA, que se utilizaba para acabar con la voluntad de cualquier sujeto y empezar de cero con él.
Servicios en manos del Estado
De esta manera, asistimos a la implantación, por métodos figuradamente similares, del liberalismo en diferentes países. Desde Latinoamérica, banco de pruebas de las ideas de Friedman, hasta Inglaterra, Rusia y más recientemente, Irak.
"No queremos que la gente piense que el control del Estado es bueno de por sí y el libre mercado malo. Lo que decimos es que el liberalismo atroz ha aumentado de forma alarmante la diferencia ente ricos y pobres", ha advertido Winterbottom. Pero el cineasta cree que determinados servicios públicos deberían estar en manos del Estado.
"No puede ser que el agua, la luz y el gas estén en manos de gente que se lucra con ello. Son servicios públicos que deberían estar controlados", aseguró. El documental finaliza con un soplo de esperanza motivado por el hombre del momento: Obama. Whitman ha reconocido que "Obama puede no ser perfecto", pero aclaró que "la llegada del nuevo presidente, por lo menos, abre una expectativa de cambio".
Las víctimas de Irak, a escena
De las cintas a concurso ha recibido una buena acogida The Messenger, de Oren Moverman, que ha puesto sobre el tapete el drama de los familiares de los soldados fallecidos en la guerra de Irak. "No es una cinta anti-guerra, me gustaría más decir que está a favor de la paz", ha manifestado el realizador.
Woody Harrelson y Ben Foster se reparten el pastel en un duelo interpretativo de dos soldados cuya misión es ir, puerta a puerta, a dar la mala noticia a las familias. "The Messenger no habla sobre la guerra. Pero sí lo hace de esa llamada que tienes que hacer cuando alguien ha muerto", comentó Foster.













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