En algo más de un año, Miguel Ángel Silvestre perdió su nombre y se convirtió para todos en El Duque, apodo del personaje que este castellonenense encarnó en Sin tetas no hay paraíso .
Dicha serie, que logró fidelizar más de cuatro millones de espectadores, le erigió como el hombre de moda de la televisión, sex symbol y actor revelación.
Ésta publicación revela además algunas de las ideas que dan vueltas por la cabeza de este actor de 27 años. Como, por ejemplo, que considera que los medios no han jugado siempre limpio con su imagen.
Silvestre habría asegurado que algunas revistas han publicado supuestas entrevistas con él que "se han sacado de la manga", ya que él nunca las concedió.
Según ¡Hola!, a pesar de que estos hechos disgustaron al joven, éste nunca pensó en tomar medidas legales por ello, ya que entendió que "todo obedecía a un interés hacia su persona".
Pero de todo lo que le molesta de la fama, lo que peor lleva es no poder volver a coger olas en Cádiz: en un ocasión un avezado periodista logró fotografiarlo surfeando, y al día siguiente el número de fotógrafos en aquella costa era ingente.


Francia y Alemania: "La decisión del rescate es de España"
Un nuevo terremoto de magnitud 5 sacude el norte de Italia
España recurre a Iniesta y Silva para superar la muralla de China
Diseñan una llave que abre sin girar y una botella que enfría el agua
¿15.000 euros para toros o empleo? Guijo de Galisteo elige lo primero
Comer sin parar para evadirse de la realidad
Marina d'Or compite con Madrid y Barcelona por Eurovegas
"Si las putas hablásemos se derrumbaría la institución del matrimonio"



¡Sé el primero en hacerlo!