El juez Fernando Grande-Marlaska ha enviado a prisión a tres de los trece detenidos este miércoles en Barcelona y Valencia por falsificar documentos, principalmente pasaportes, para el crimen organizado, mientras se investiga si también lo hacían para la red de terrorismo islamista Al Qaeda. Los tres son ciudadanos paquistaníes.
De los trece detenidos en la llamada "operación Fish", seis de ellos comparecieron ante Grande-Marlaska, y además de ordenar el ingreso en la cárcel de tres (a los que imputa delitos de asociación ilícita y falsificación de documentos), el juez ha impuesto fianzas de 400.000 euros a dos de ellos para eludir la prisión y ha dejado en libertad a un sexto.
Según han informado fuentes de la Audiencia Nacional, este jueves está previsto que el juez tome declaración al resto de los detenidos.
Organización internacional
Los trece arrestados -once en Barcelona y dos en Valencia- están acusados de formar parte de una organización internacional de falsificación de pasaportes, tráfico de seres humanos y tráfico de drogas con ramificaciones en Francia, Bélgica, Suiza, Reino Unido, Alemania y Tailandia.
La Policía y el juez investigan ahora si esta red de falsificación internacional desarticulada mantenía algún tipo de relación con el suministro de documentos falsos a grupos vinculados con el terrorismo internacional.

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