Los médicos de atención primaria de Euskadi están cansados. Cansados de insistir y de que no se les escuche. Cansados de realizar un montón de burocracia, que ocupa el 30% de su jornada laboral, y que consideran que no es tarea suya. Al menos, no toda. Por eso, han decidido plantarse y, «en busca de una mejor atención al paciente», dejar de hacer todo ese papeleo que ellos consideran «prescindible».
Así, a partir de mañana, los médicos de familia no realizarán justificantes de asistencia a consulta ni a escolares ni a trabajadores; no harán justificantes de enfermedad a posteriori; no realizarán informes médicos a federaciones deportivas ni informes para la obtención de minusvalías o ingresos en residencias; no expedirán recetas provenientes de consultas privadas... y así hasta 23 tareas que consideran que no forman parte de su trabajo y que consideran, en muchas ocasiones, prescindibles.
Osakidetza, por su parte, alegó que ya está trabajando en la «eliminación de la burocracia inútil».
Una historia unificada
Con el fin de aligerar los trámites y la descoordinación que existe con los médicos especialistas, los facultativos abogan por la implantación de una historia clínica unificada, que permitiría a todos los médicos ver lo que requiere realmente el paciente.CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE TU CIUDAD

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