En este fantástico corto documental nominado al Goya, el segoviano Marcos Borregón prefiere que hablen las imágenes, la belleza intrínseca de unos niños que juegan, que aprenden en la inmundicia eterna de un barrio suburbial de Calcuta, antes que aleccionarnos con una voz en off sobre lo mal que están las cosas por allí.
Acuden los chavales a una escuela que forma parte de un proyecto educativo y asistencial de la ONG Amigos de Tara, llevado a cabo en la populosa ciudad india. Borregón acierta a mostrar en su trabajo las extrañas vibraciones místicas —las beatíficas sonrisas infantiles, la profundidad de unos ojos vagabundos, el color dorado e irreal de la luz sobre las aguas— que otras veces hemos sentido en filmes de cineastas tan reverenciados como Louis Malle o Ricardo Franco y que parecen ofrecer una cierta dispensa a la mendicidad hindú, pese a la tan cacareada economía emergente de la India.
De un modo u otro, este corto es un viaje que concluimos con las alforjas llenas de magia.
SOY MEERA MALIK. España, 2008 / 16 min / Dir.: Marcos Borregón / Int.: Meera Malik / Se puede ver en http://www.digitalshortfilmfest.com/ficha-corto.asp?id=209&titulo=soy-meera-malik


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