En un informe publicado en la web del museo (www.museodelprado.es) y firmado por su jefa de conservación de pintura del siglo XVIII y Goya, Manuela Mena, se analizan pormenorizadamente las características técnicas del cuadro para concluir que existe una gran diferencia con las obras atribuidas al pintor de Fuendetodos.
'Visto con luz adecuada (el nivel de luz al que se expone en el Museo no penetra en los pigmentos, muy opacos de esta obra) se hace manifiesta la pobreza de su técnica, de su luz y colorido, así como la marcada diferencia de 'El Coloso' con las obras maestras, de atribución documentada de Goya', sostuvo el informe difundido el lunes.
'La pobre anatomía de 'El Coloso' no admite comparación con los desnudos masculinos, bellos y realistas, conocedores en profundidad de la belleza del desnudo clásico y barroco, de Goya (...) La cabeza de la figura presenta las mismas imprecisiones y torpezas del cuerpo, así como su falta de coherencia técnica', agregó.
El informe detalla que el cuadro, que reproduce a un gigante sobre un paisaje, presenta en su ángulo inferior izquierdo las letras mayúsculas 'AJ', identificadas recientemente, por lo que cobra fuerza la hipótesis de que 'El Coloso' sea obra del pintor valenciano Asensio Juliá, ayudante principal del taller de Goya en los últimos años del siglo XVIII.
'El coloso' ingresó en el Museo del Prado en 1931 como parte del legado de Pedro Fernández Durán, del que también formaban parte otras obras de Goya como el 'Retrato del general Ricardos' y los bocetos 'El albañil borracho', 'La ermita de San Isidro el día del Santo' y 'La gallina ciega'.
Su autoría comenzó a cuestionarse en 1992, cuando con motivo de la inclusión de la obra en una exposición en el Prado en colaboración con el Metropolitan Museum de Nueva York y el Museum of Fine Arts de Boston se decidió realizar una limpieza para devolverle la luz característica de los cuadros de Goya.
Las pruebas revelaron que las mezclas de colores eran puras y apagadas y al analizar los pigmentos se determinó que eran de una tonalidad de negro distinta a la empleada por Goya. Posteriores análisis descartaron también las incorrecciones de la perspectiva y de las proporciones y expresividad de las figuras, que lo alejaron de Goya.
Goya es uno de los dos grandes pintores españoles (junto a Velázquez) mejor representado en el Museo del Prado, que ha adquirido sus obras sobre todo a través de donaciones, legados y compras.

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