Los propietarios de estos animales domésticos confiesan que tomaron esta decisión ante el temor de que el bebé pudiera contraer toxoplasmosis.
Así se desprende de un estudio llevado a cabo por la web promiau.com, que ha lanzado una campaña online para luchar contra las falsas creencias sobre esta enfermedad.
Sin embargo, ha aclarado, en la mayoría de los casos los mininos no son transmisores de la enfermedad, "y siguiendo unas pautas básicas de higiene se limita enormemente el riesgo de contraer toxoplasmosis". "Además, el riesgo importante para el feto existe durante el primer trimestre de embarazo y, siguiendo unas pautas para evitar el contagio, éste se reduce de forma drástica", puntualiza Jolis.
¿Cómo se coge la toxoplasmosis?
La infección por toxoplasmosis ocurre principalmente por cuatro vías: por contacto oral con tierra, agua o u hortalizas infectadas; por comer carne infectada, por contacto oral con heces de gato infectadas o por transmisión congénita.
Por ello, "el gato casero que come alimentación industrial y acude regularmente a su veterinario no se puede infectar de la enfermedad", ha prevenido el experto.
El veterinario ha recordado que hay una serie de pautas básicas de higiene para evitar el contagio, como quitar las heces de la bandeja a diario, limpiar ésta con agua caliente y no dar de comer carne cruda al animal.

La UE y Francia defienden la recapitalización directa de bancos
Vecinos de Cunit ayudan a rescatar a un delfín herido en la playa
El Consejo de garantías estatutarias ve ilegal el recorte sanitario
El diablo volverá a vestirse de Prada en abril de 2013
Ferrer acaba con el sueño de Granollers y accede a cuartos
Bruselas propone el uso del DNI electrónico a nivel europeo
Echenique: un técnico joven con experiencia



¡Sé el primero en hacerlo!