Una hormiga a tamaño gigante de El Hormiguero de Pablo Motos irrumpía inesperadamente la semana pasada en el programa de Buenafuente.
No es que el showman catalán fichase a Trancas para su late night sino que se trataba de una parodia del humor desenfadado que hace Motos en Cuatro.
El late night de BNF, actualmente el único en España, apuesta por un formato basado en los programas nocturnos estadounidenses como los de Conan O'Brien, David Letterman o Jay Leno con cabida para la actualidad, la música y los gags inteligentes consolidados con un buen equipo de guionistas.
El dueño de El Terrat incluye entre sus contenidos un monólogo sobre un tema del día, entrevistas a personajes de actualidad, sketches e imitaciones por parte de su amplio grupo de colaboradores que son un elemento crucial del show.
Frente a este modelo está El Hormiguero, conducido por Pablo Motos, que irrumpe en el panorama nacional con una apuesta fuerte por el humor más fresco, adaptando su programa radiofónico No somos Nadie de M80 a la televisión.
Experimentos científicos, invitados que se involucran y el buen rollo del equipo, además de la introducción de dos marionetas como inocentes verdugos (Trancas y Barrancas), son algunas de las claves de su éxito aunque para el propio Motos "la fórmula mágica es la imaginación".




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