Polémica sentencia en Perú. El Tribunal Constitucional ha fallado en favor de un trabajador que fue despedido por acudir a su puesto de trabajo en estado de embriaguez. La sentencia determina la reincorporación del acusado porque el acusado sólo tenía "aliento alcohólico" y no actuó con violencia en ningún momento.
El hombre, Pablo Cayo, era uno de los barrenderos de la localidad de Chorrillos en 2004, cuando fue despedido por la municipalidad por haber acudido a trabajar en supuesto estado de embriaguez.
El fallo del Tribunal superior ha generado una gran cobertura mediática y ha sido criticado por algunos congresistas peruanos, que consideran que el fallo les hace ser el "hazmerreír del mundo".
El afectado Pablo Cayo pidió a todos "piedad" y comprender que es "un pobre más entre los pobres". En su defensa dice que solo tenía aliento a alcohol, pero no estaba borracho al saludar por el Día de la Madre a su jefa, quien interpuso la queja. Además dice que el verdadero motivo de su despido es que es más antiguo, cobra un poco más y pertenecía al sindicato.




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