La retirada de la última estatua ecuestre de Franco en una plaza pública se ha vivido en Santander como un hito histórico. Desde las 9:30, hora que el ayuntamiento había fijado como oficial para extraer la figura bronce de su pedestal, se congregaron en la plaza del ayuntamiento cientos de personas.
La acción mantenida de los martillos hidráulicos y el soplete desencajaban finalmente la estatua del bloque de piedra cuatro horas después, a las 13.45. Fue en ese momento cuando más gente se congregó enfrente del caudillo. Algunos para celebrar, y otros para apenarse por su marcha final. Los gritos que se escucharon, entre aplausos y silbidos, fueron "chao paco", "viva la libertad", y "por fin".
Marcos del Río y Victor Casal, de las juventudes socialistas de Cantabria, aguantaron estoicamente la espera mientras repartían pegatinas con el lema "Santander, por fin, capital constitucional". Para ellos la retirada de la estatua de Franco ha sido "algo precioso". La pena, afirman, "es que el alcalde haya tenido que esperar las obras del parking subterráneo para justificar la retirada ". "Sólo lo ha hecho por razones urbanísticas" inciden.
¿Dónde celebrarán el 20N?
Santander ha sido una de las pocas capitales, sino la única, en la que todos los 20N, el aniversario de la muerte del caudillo, varias decenas de personas se congregaban frente a la estatua, en la plaza del ayuntamiento, para cantar el Cara al Sol.
El alcalde ha tenido que esperar a las obras del parking para justificar la retirada
Sin embargo, no todos los jóvenes comparten el mismo sentimiento. Dos chicos de 18 años, ex-militantes de la Falange, estaban muy disgustados por la retirada de la estatua. "Intentan borrar la historia como si no hubiera ocurrido nada" comentan y uno de ellos añade "yo habría preferido que no se hubiera movido nada, e incluso que se hubiera mantenido también el escudo de la República". "Franco también hizo cosas buenas" afirma el otro.
La estatua no molesta a nadie
Más conciliadores se mostraban dos hombres jubilados que asistían al evento, y que defendían también que no movieran al caudillo. "La estatua no molesta a nadie, y es parte de la historia que no se puede borrar" afirmaba uno, y el otro defendía el argumento añadiendo "también hay personajes de la historia en Santander con su propia estatua, como Menéndez Pelayo o Concha Espina y nadie dice nada".
No se ha hecho por derechos humanos
Por el contrario Luis, que llevaba en la plaza desde las 9.00, porque tenía el día libre en el trabajo, afirmaba "que se tendría que quitar la estatua, pero dejar el escudo republicano, porque este fue un régimen democrático, destruido por un golpe de estado".
Finalmente había gente que criticaba las razones de esta retirada. "No se ha hecho por un tema de derechos humanos, sino para quedar bien" afirmaba María, voluntaria de una ONG.
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE SANTANDER

El Gobierno estudia inyectar en Bankia menos de 19.000 millones
38 mujeres denuncian haber sido víctimas del falso chamán
Repsol, de momento sin compensación por YPF
El Supremo rechaza suspender los permisos de Repsol en Canarias
Jiménez renueva con el Zaragoza por tres temporadas
El PP desbloquea los contratos a científicos y sube la tasa de reposición al 10%
Hopper, el pintor de la soledad moderna
¡Sé el primero en hacerlo!