Desde el 2003 los vecinos del edificio han denunciado en diversas ocasiones que han sufrido acoso inmobiliario.
El edificio se vendió cuatro veces entre el 2001 y el 2003, lo que aumentó exponencialmente su valor a pesar de su degradación.
Los vecinos denunciaron que sufrían acoso inmobiliario como cortes de luz y agua, para que abandonaran los pisos y solo quedó uno, Manel González, de 40 años, a quien el distrito de Ciutat Vella ha ofrecido un piso de realojo de titularidad pública como alternativa.
El pasado día 1 varios vecinos y entidades impidieron el desahucio.




Brasil 'se venga' de España con nuevas condiciones de entrada
El Ibex baja un 2,1% lastrado por la banca
Platini: "El dopaje en el fútbol español no existe"
Energy estrena en abierto la serie 'Hijos de la Anarquía'
Famosos y reencuentros en la gran fiesta de los Premios 20Blogs
El alcalde de Villahermosa: "Queremos que se nos escuche"
El juez asegura que no se ha decidido cómo entrará Urdangarin al Juzgado
Barberá llama a Iberdrola "insolidaria"



¡Sé el primero en hacerlo!