"Busco compañero de piso. Joven, responsable y trabajador. Habitación libre. Para compartir conmigo y con mi hijo de 22 años. María". Cada vez es más frecuente encontrar anuncios de este tipo, en los que familias o parejas ofrecen el alquiler de habitaciones de sus casas para compartir gastos y esquivar los apuros económicos.
Es un síntoma de la precariedad de las grandes ciudades; habitual en Europa, pero nuevo en Madrid
En sólo seis meses, la oferta de pisos compartidos en Madrid, sobre todo en la capital, se ha multiplicado por nueve (un 818% más, al pasar de 96 pisos a 881, según datos del portal inmobiliario idealista.com). La demanda también crece, un 147%.
"Antes era residual, pero cada vez hay más gente que lo necesita para pagar el piso", explica Alejandro Sancho, portavoz del portal. El precio medio del dormitorio en los pisos de la capital está en 350 euros. En el resto de la región ronda los 250.
"Solución transitoria"
"Esta situación es propia de épocas de crisis y de carestía de la vivienda. La gente lo utiliza como solución transitoria hasta que se recuperan de una conflictiva situación laboral o familiar", explica Roberto Barbeito, sociólogo de la Universidad Rey Juan Carlos.
Los inquilinos que buscan estas habitaciones suelen ser estudiantes o inmigrantes recién llegados y sin recursos, aunque también hay un gran número de parados, trabajadores que se desplazan regularmente y divorciados. "Es un síntoma de la precariedad de las grandes ciudades; habitual en Europa, pero nuevo en Madrid", según Barbeito.




Los empresarios aplauden la reforma laboral
El PSOE enmendará la reforma laboral
El Ayuntamiento de Valencia se queda sin luz por falta de pago
Wert critica la vulneración del horario de protección infantil
Infanta Cristina: "Intentamos hacer vida normal y no nos dejan"
Instrucciones para bailar como en las películas
Emma Watson será 'Bella' en 'La bella y la bestia'
Dos sacerdotes pagaron por su propio asesinato



¡Sé el primero en hacerlo!