Dos pistoleros de ETA han matado de dos disparos en Azpeitia (Gipuzkoa) a Ignacio Uria Mendizabal, de 71 años de edad. Ignacio estaba casado y tenía cinco hijos.
Uria es propietario de la empresa Altuna y Uria, que participa en la construcción del AVE vasco. La empresa del empresario asesinado y otras adjudicatarias de las obras se han convertido en los últimos años en uno de los objetivos prioritarios de ETA.
El empresario solía acudir todos los días a comer y a jugar a las cartas con sus amigos al bar 'Kiruri' de Azpeitia junto al que hoy lo ha asesinado ETA. Ignacio no llevaba escolta.
Pese a su edad, seguía trabajando
Uría dedicó su vida a impulsar y fortalecer, junto con dos de sus hermanos, la empresa constructora Altuna y Uría, que heredaron de su padre y en la que también trabajan sus hijos.
Mantenía el contacto directo con los trabajadores
Además de la dirección y el control de las obras, Ignacio se ha encargado hasta ese mismo año de la interlocución con los trabajadores, aunque se había apartado de las actuales negociaciones del nuevo calendario laboral, que había delegado en uno de sus hijos.
Legó la empresa a sus hijos
La empresa fue fundada en los primeros años de la década de los '50 por su padre, Alejandro, un albañil que "empezó de cero" y que procedía del caserío "Azkune" del barrio de Loyola, el mismo en el que se ubica la compañía.
La empresa, que ahora cuenta con 370 trabajadores, tiene a un buen número de "Urías" en su plantilla, ya que prácticamente la totalidad de los hijos de Imanol (4), Ignacio (5) y José Mari (5) trabajan en la constructora azpeitiarra.


Alemania: "España ayudará a la banca con sus medios"
Nueve enciclopedias on line para estudiantes
Drew Barrymore se casa con Will Kopelman
El rey visita Brasil con la agenda económica sobre la mesa
Jorge Lorenzo consigue la victoria en Cataluña
Detectado un nuevo caso de 'vacas locas' en Asturias
Marina d'Or compite con Madrid y Barcelona por Eurovegas
"Si las putas hablásemos se derrumbaría la institución del matrimonio"



¡Sé el primero en hacerlo!