Los estudios hacen prever asimismo que el agujero de la capa de ozono continuará apareciendo cada año al menos hasta mediados de este siglo, sostuvo el científico Geir Braathen del Departamento de Investigación Atmosférica y Medio Ambiente de la OMM.
El agujero continuará formándose en los próximos años a pesar de que la concentración en la atmósfera de los gases que lo han ocasionado -clorofluorocarbonos (CFC) y halón- ha declinado en los países industrializados gracias a la aplicación de los acuerdos internacionales suscritos con ese fin.
El experto indicó que el fenómeno persistirá debido a que "tomará varias décadas" que los gases perjudiciales para el ozono desaparezcan.
El ritmo al cual desaparezcan estos gases también estará influido por la rapidez con la que los países en desarrollo dejen de utilizarlos, pues ellos tienen plazos más largos para reemplazarlos por otras substancias menos dañinas para el medio ambiente.
Agujero de similar tamaño a años anteriores
Braathen sostuvo que las observaciones realizadas entre el pasado mayo y mediados de este mes indican que "las condiciones meteorológicas en la estratosfera de la Antártica son cercanas a la media registrada entre 1995 y 2004".
Esto indicaría que el agujero de la capa de ozono alcanzaría dimensiones similares a las que tuvo en los dos últimos años, aunque el experto recalcó que es muy pronto para establecer qué tamaño alcanzará este año.
En 2003, el agujero sobre la Antártida alcanzó unas dimensiones de 25 kms²
"La impresión que se tiene es que los fenómenos climáticos son cada vez más extremos", comentó. Asimismo, observó que el fenómeno del adelgazamiento de la capa de ozono también se está observando en el Ártico, aunque "no de manera tan dramática como ocurre en la Antártida".
La población de Europa y Asia, afectadas
Este fenómeno podría tener en el futuro un impacto negativo sobre la salud de las poblaciones europeas y asiáticas que habitan áreas próximas al Ártico debido al aumento de las radiaciones ultravioletas (UV).
En circunstancias normales, la capa de ozono actúa como filtro de esos rayos, que pueden llegar a provocar cáncer de piel. En el caso de la Antártida, el experto aseguró que el impacto sobre la salud de los seres humanos es menor debido a que las zonas aledañas están prácticamente despobladas.
El peligro, no obstante, aumenta cuando el agujero crece hasta tal punto que llega al extremo sur de Sudamérica, lo que ya ha ocurrido anteriormente pero por pocos días y con un efecto muy limitado, aseveró.
Por el contrario, el entorno marino de la Antártida podría sufrir graves consecuencias con un aumento de los rayos UV, "que disminuyen el crecimiento de los microorganismos en las capas superiores del océano, donde son vitales para las especies marinas", explicó. En ese caso, concluyó, las repercusiones podrían ser graves para el ecosistema.


El paro baja en mayo en 30.113 personas
Alemania podría apoyar los eurobonos y la unión bancaria
Lo mejor y lo peor de España en la hora de la verdad
Nueve personas mueren en las carreteras este fin de semana
Huelga indefinida de los transportistas de Asturias
Diseñan una llave que abre sin girar y una botella que enfría el agua
Desmantelan talleres textiles ilegales donde explotaban a chinos
¿15.000 euros para toros o empleo? Guijo de Galisteo elige lo primero



¡Sé el primero en hacerlo!