Según informaron fuentes jurídicas, estos cinco funcionarios (tres directores, un subdirector y un ex director), que coincidieron en algún momento con De Juana en las diferentes cárceles en las que ha estado, consideraron que éste actuaba en prisión como líder y portavoz del sector más radical del colectivo de presos de ETA.
Además de Sanz, se trata de los directores de las cárceles de Valdemoro (Madrid), Jaén y Puerto II (Cádiz), Jesús Eladio del Rey Reguillo, Manuel Martínez Cano y Antonio Diego Martín, respectivamente, así del ex director del centro penitenciario de Algeciras Miguel Ángel Rodríguez.
Antes de tomarles declaración como testigos, el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, comunicó a De Juana, ex integrante del Comando Madrid de ETA, su procesamiento por los delitos de pertenencia a organización terrorista y amenazas terroristas en relación con ésta y otra carta que publicó en Gara el pasado diciembre.
De Juana, según las citadas fuentes, manifestó su disconformidad con este procesamiento y se remitió a la declaración que ya prestó el pasado enero cuando el anterior titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, decretó su ingreso en prisión por estos hechos.
En aquella ocasión, De Juana dijo que el contenido de estas cartas formaba parte de su derecho a la libertad de expresión y negó haber amenazado a las personas a las que mencionaba en las mismas.
Amenazados por la actitud "chulesca" del etarra
Sin embargo, los funcionarios de prisiones indicaron al juez que desde 1988 ya se habían sentido amenazados por De Juana por su actitud "chulesca" como líder del colectivo de presos de ETA, según indicó el abogado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Juan Carlos Rodríguez Segura, quien también asistió a esta comparecencia, que no se prolongó más de una hora.
A raíz de la publicación de la carta en la que aparecían sus nombres, titulada Gallizo, en referencia a la actual directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, estos directivos, según declararon al juez, se sintieron aún más amenazados por el etarra y tuvieron que reforzar sus medidas de seguridad y las de su ámbito familiar, cambiando sus hábitos y costumbres e, incluso, de domicilio.
Ante estas afirmaciones, el juez les ofreció emprender acciones contra el etarra, pero éstos declinaron la oferta, argumentando que prefieren que quede en manos de lo que decida el juzgado, ya que dijeron desconocer cómo podían ellos evaluar económicamente los daños morales causados por la publicación de esta carta.
En la misiva, titulada "Gallizo", De Juana atribuye a la directora general de Instituciones Penitenciarias y a los responsables de seis cárceles, aunque sólo cita el nombre de los cinco que comparecieron ante Pedraz, "todo tipo de torturas y vejaciones".
Pedraz procesó a De Juana por estos hechos a principios de este mes después de que, en julio, la sección primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional le ordenara procesar al etarra al anular su decisión de concluir el sumario abierto en relación con las citadas cartas sin dictar su procesamiento.
Tras ser recurrida la resolución de Pedraz, la Sala de lo Penal la anuló y le instó a adoptar las medidas que ha acordado ahora para el etarra, además de decretar su ingreso en prisión provisional por esta causa.
Esta decisión de la Sala evitó que De Juana, que fue miembro del "comando Madrid" de ETA en los años 80, fuera excarcelado el pasado 3 de agosto, fecha en la que hubiera liquidado definitivamente las penas -que sumaban casi 3.000 años de prisión- a las que fue condenado en el pasado por su participación en distintos atentados.
A la vista del contenido de las cartas, tituladas "El escudo" y "Gallizo", la Sala estimó que en ellas el etarra podía estar "tratando de fijar objetivos para las acciones de ETA" y añadía que la publicación de la carta en un periódico "sirve, además de para hacer llegar estos datos a la dirección de la banda, para amedrentar y atemorizar a estas personas y a todo el colectivo que representan".
Además de ordenarle el procesamiento del etarra, el tribunal instó a Pedraz a practicar una serie de diligencias solicitadas por el fiscal, entre ellas la incorporación a la causa de la sentencia del Tribunal Supremo que ilegalizó a HB-EH-Batasuna y de un artículo de prensa en el que se aseguraba que De Juana celebró en prisión los asesinatos de Alberto Jiménez Becerril y Ascensión García Ortiz.
También le ordenó pedir la sentencia que condenó por colaboración con banda armada a José Luis Muñoz González, quien presuntamente fue captado para ETA por De Juana durante su estancia en la cárcel.


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