Amy Winehouse ha cambiado el moño que la hizo famosa y que llegó incluso a las pasarelas de la mano de Karl Lagerfeld por un pelo más corto y rizado, que cambia considerablemente la imagen de la artista.
La cantante, que está recibiendo tratamiento para la enfermedad respiratoria que sufre, según Daily Mail, muestra un aspecto muy mejorado respecto al de estos últimos meses, tras haber ingresado en una clínica para tratar sus problemas de salud.
Sin embargo, este cambio de imagen no supone un cambio de hábitos en la vida de Amy Winehouse, que tan pronto como le mostró a los fotógrafos su nuevo look volvió a aparecer en su vecindario en malas condiciones, agarrada a una botella de vodka y llamando a todas las puertas cercanas buscando a su mejor amiga.
Mientras tanto a la espera se encuentra su marido Blake Fielder-Civil, que se encuentra bajo arresto domiciliario tras haber salido de la cárcel y al cual la cantante no ha visitado todavía, despertando los rumores sobre su separación.

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