El equipo del holandés Frank Rijkaard, fiel a su estilo, no especuló absolutamente nada y desde el pitido inicial se fue descaradamente a por el partido sin pensar que es una final a ida y vuelta.
Ronaldinho se situó como el hombre mas adelantado de su equipo, metido entre los centrales béticos, y desde ahí distribuyó el juego a la bandas por las que se movieron Giuly y Eto'o.
Además, Deco y Xavi no pararon de recuperar balones en el centro del campo y todo ello se tradujo en que el Betis estuvo a merced del rival.
El francés Giuly fue el primero que puso en serios aprietos al meta Doblas, pero el sevillano reaccionó bien y le arrebató el balón, aunque el internacional bético Joaquín Sánchez no tardó mucho en demostrar su calidad y en una gran jugada estuvo cerca de poner el 1-0 antes de que se cumpliera los primeros veinte minutos.
Esa jugada del gaditano pareció espolear al conjunto de Lorenzo Serra Ferrer, que empezó a hacer trabajar algo a la defensa azulgrana, aunque no lo suficiente para tomar el mando del partido.
El Barcelona, sin cambiar nunca su ritmo, perdonó en los últimos compases de la primera parte, en oportunidades de Ronaldinho y sobre todo de Xavi, quien estrelló un balón en la cepa de un poste, por lo que su equipo se fue de vacío a los vestuarios.
En la segunda llegaron los goles
La formación azulgrana sólo tardó dos minutos en la reanudación del choque en conseguir el premio que se resistió en la primera parte, cuando un gran pase de Ronaldinho lo aprovechó Giuly.
Pero cuatro minutos después, el camerunés Eto'o tampoco perdonó en otro gran servicio, en esta ocasión de Xavi, y puso un 0-2 que dejó el encuentro muy favorable para el conjunto barcelonés.
Los azulgranas destaparon entonces todas sus virtudes y tocaron mucho y bien en el centro del campo ante un conjunto el verdiblanco que no sabía como reaccionar y que además vio como Ronaldinho, poco después de cumplirse el primer cuarto de hora de la segunda mitad, puso el tercero con un magistral lanzamiento de un libre directo.
Quedaba mucho encuentro por delante, pero el equipo sevillano estaba roto, con sus delanteros desaparecidos y el centro del campo, en el que debutó el ex malaguista y último fichaje del Betis Miguel Angel Lozano, siempre desbordado, por lo que la historia se acabó.


Al Asad: "La crisis siria es una guerra contra el terrorismo internacional"
Maverick Viñales se impone en el G.P. de Cataluña de Moto3
Marina d'Or compite con Madrid y Barcelona por Eurovegas
"Si las putas hablásemos se derrumbaría la institución del matrimonio"
Alejandro Sanz y Bisbal, los reyes del pop español
Teddy Bautista vuelve al juzgado por la demanda de un arquitecto
Werlisa, la cámara española de Indiana Jones
La banca española busca maneras de 'hacer caja'




¡Sé el primero en hacerlo!