Tres de los agentes imputados pasaron el miércoles por el juzgado, según informaron fuentes judiciales.
La jueza ha autorizado la inhumación del cadáver al no existir inconveniente, desde el punto de vista médico legal, para que se proceda a su traslado por la funeraria de la localidad al lugar donde será enterrado hoy, según informó el portavoz de la familia y cuñado del fallecido, Lorenzo Montoya.
Montoya ha valorado que sean nueve los imputados en lugar de un sólo agente de la Guardia Civil "porque lo que le hicieron no era cosa de una persona ni de dos".
Según el portavoz, su cuñado "entró por su propio pie a pedir un servicio de la Guardia Civil, y no nos podemos explicar qué pudo suceder después, porque me impresionó su cara desde el primer momento que nos permitieron verlo y no pensábamos que el resto del cuerpo era correlativo a lo que era su rostro. Daba una impresión terrible, para no poder soportarlo".
Murió por una paliza
La autopsia realizada por el Instituto de Medicina Legal de Granada reveló que Juan Martínez, de 39 años y vecino de la localidad, falleció en las dependencias de la Guardia Civil de Roquetas de Mar como consecuencia de la paliza que recibió, según informó el abogado de la familia.
La Guardia Civil informó en su día de que el detenido se personó en las dependencias del cuartel, tras haber tenido un accidente y ser perseguido por otro vehículo.
Según la versión de la Guardia Civil, el fallecido reaccionó violentamente ante la petición de que se hiciera la prueba de alcoholemia
nalmente -cuando se decidió practicarle la prueba de alcoholemia- con una crisis nerviosa y reaccionó con signos de violencia contra los componentes del Cuerpo, por lo que fue reducido y arrestado. Posteriormente, en el patio del cuartel volvió a alterarse y entró de nuevo en crisis "siendo preso al parecer de un infarto de miocardio", según la Guardia Civil.
El Ministerio del Interior suspendió "de manera fulminante en sus funciones" y ha abierto un expediente disciplinario por falta muy grave al teniente J.M.R., quien hizo uso de dos armas no reglamentarias, dos porras, una eléctrica y otra extensible, para intentar reducir al detenido.
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