El sistema que le permite comunicarse con el mundo, desarrollado en colaboración la Universidad de Keio, utiliza sensores de potencia capaz de medir las correntes bioeléctricas que se trasmiten por la superficie de las hojas.
Esta energía varía respondiendo a cambios en el entorno en que se encuentra la planta, por lo que cualquier cambio en la temperatura, la humedad, las vibraciones o las ondas electromagnéticas influyen en las lecturas.
Un algoritmo traduce estos datos a frases en japonés, que se publican luego en el blog de Midori. Hasta ahora, los posts (artículos) que ha 'escrito', según las mismas fuentes, describen las condiciones físicas de la planta, dicen cuánta luz ha recibido y resume las condiciones meteorológicas.
Los internautas pueden proporcionarle luz extra a Modori-san encendiendo de forma remota una lámpara, a lo que la planta responde con un educado 'gracias'.




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