Los padres de un niño de 7 años que irrumpió en un zoológico de Australia y alimentó con varios animales pequeños a un cocodrilo podrían ser demandados, después de que la policía dijera que el menor era demasiado pequeño como para hacerlo responsable de sus actos.
El hecho de que un niño de siete años pueda causar tal desastre en tan poco tiempo es increíble
Las imágenes de las cámaras de seguridad en el centro de reptiles Alice Springs muestran al joven sonriendo mientras golpea hasta la muerte a dos pequeños largartos de lengua azul y a otros dos lagartos diablos espinosos durante la media hora de desayuno destructor que protagonizó el miércoles pasado.
"El hecho de que un niño de siete años pueda causar tal desastre en tan poco tiempo es increíble. En mi época le habrían dado una gran patada en el trasero", explicó el director del centro, Rex Neindorf, a Reuters a través de una llamada telefónica.
"La policía lo encontró, pero en los territorios del norte (de Australia) no puede ser sometido a juicio si es menor de 10 años", explicó Neindorf.
El director del centro agregó que muchos de los animales que comió el cocodrilo eran raros o adultos y que sería difícil reemplazarlos.
El niño no era conocido en el centro y se negó a hablar cuando fue preguntado por la policía sobre el motivo de su actuación, explicó Neindorf, añadiendo que pretendía demandar a los padres del pequeño, quien pudo ser devorado por el cocodrilo mientras lo alimentaba en el recinto.
"Trataremos de demandar a los padres, que supuestamente estaban controlándole en ese momento", añadió.



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