La Policía de Wyoming, EE UU, no dio demasiada importancia el lunes pasado al aviso de una vecina de que tenía un "gato grande" molestándole en su casa.
Pero, cuando un oficial llegó al domicilio, lo que allí se encontró fue una leona de más de sesenta kilos de peso.
No sonaba asustada
La mujer había llamado al servicio de emergencias al ver a un "gato grande" merodeando por su porche.
Al policía encargado de acudir a la casa le dijeron que se trataba de un gato. No sospecharon que fuera otra cosa porque la mujer no estaba asustada.
La leona tuvo que ser dormida con un sedante inyectado y trasladada a un lugar más propio.


Al Asad: "La crisis siria es una guerra contra el terrorismo internacional"
Lorenzo: "No siento ninguna presión por los rumores"
La banca española busca maneras de 'hacer caja'
Un matrimonio, detenido por cobrar la pensión de un muerto durante 13 años
Desmantelan talleres textiles ilegales donde explotaban a chinos
El CGPJ intenta recuperar su credibilidad
Un libro reúne 220 inventos caseros de toda Europa
Júzcar, 130.000 turistas en un año como 'pueblo pitufo'



¡Sé el primero en hacerlo!