Finlandia y el mundo han abierto los ojos ante los problemas que vive este país, el quinto menos corrupto del mundo, tras la matanza perpetrada por un estudiante de hostelería de 22 años, Matti Saari, en la que mató a tiros diez personas.
Necesitamos analizar si la gente debería tener un acceso tan libre a las pistolas
Han tenido que suceder dos masacres en menos de un año, la perpetrada por Saari y la de hace menos de un año en Tuusala, para que las autoridades se hayan percatado de que es relativamente sencillo comprar pistolas y rifles de caza en Finlandia, siempre que no se tengan antecedentes penales, y permite que incluso los menores de edad puedan solicitar permisos de armas de caza con el aval de sus padres.
En aquel país, 300.000 personas practican la caza como deporte, lo que representa un 6% de la población, un récord en Europa.
Alcoholismo y suicidios
Sorprendentemente, la alta tenencia de armas y el elevado consumo de alcohol en el país no forman un cóctel tan explosivo como pudiera parecer. Según un estudio presentado por Instituto Nacional de Investigación sobre la criminalidad en Finlandia, el alcohol estuvo involucrado en el 80% de los 111 homicidios cometidos en 2006 en aquel país. En cambio, sólo en el 15% de los asesinatos cometidos allí entre 2002 y 2006 se utilizó un arma de fuego.
Pero sin duda, uno de los sucesos que suele acompañar a este, en apariencia tranquilo, país es el de los suicidios. Aunque no es el país europeo con más suicidios como dice el mito, sí que está entre los que más tiene: 43,4 hombres de cada 100.000 se suicidan, según los datos de Eurostats de 2006 , frente a los 11.7 de España o los 90.5 de Lituania.




Moody's rebaja la calificación de la deuda de España
Apple inspeccionará a sus proveedores en China
'Atrapa un millón' y 'Águila Roja' triunfan en los Tp de Oro
El Sevilla contesta a los 'guiñoles': "Liberté, egalité... superioridad"
Shakira: "Un león marino ha intentado atacarme"
Iberia cancela 121 vuelos por la huelga
Realismo con boli Bic



¡Sé el primero en hacerlo!