Sólo el 7,5% de las viviendas españolas se ocupan en régimen de alquiler, un porcentaje ridículo si se compara con las tasas del 57% de Alemania o del 38% de Francia. Una tendencia –la de la propiedad– que parece no cambiar incluso en los tiempos de crisis.
«La caída de precios de las viviendas ha hecho que ahora haya más gente que busca alquiler mientras espera para comprar –afirman desde el portal inmobiliario Facilisimo.com–, pero la oferta no ha aumentado al mismo ritmo». Este desfase ha hecho que los precios de los alquileres suban en torno al 4,5% anual, mientras que se prevé que los de compraventa caigan hasta un 7% este año. Pero, ¿cuáles son las razones reales de estas tasas tan bajas a pesar de la alta rentabilidad?
Motivos del fracaso
Legislación. Los propietarios se sienten desprotegidos por la Ley de Arrendamientos Urbanos ante posibles impagos, retrasos y destrozos. Los dilatados procesos de desahucio hacen que muchos prefieran dejar sus casas vacías.
Provisionalidad.La ley tambié n establece un plazo máximo de cinco años de duración, tras los cuales el propietario podrá rescindir el contrato. Esto hace que los inquilinos no piensen en el alquiler como una forma de vida a medio o largo plazo.
Cultura de compra. «Alquilar es tirar el dinero». Esta máxima está en la cabeza de la mayoría de los españoles, que ven en la propiedad un valor de inversión de cara al futuro.
Precios. Los altos precios del alquiler (en torno a los 11 €/m2) refuerzan la idea de la compra, ya que las rentas mensuales casi se equiparan con las letras de una hipoteca.
Especulación. Detrás de muchas de las tres millones de viviendas vacías que se calcula que existen en España se encuentran grandes propietarios a la espera de su venta o de la declaración oficial del estado de ruina.
Falta de protección. Las políticas públicas en materia de vivienda se han centrado casi exclusivamente a la compra. Las viviendas protegidas arrendadas suponen un 1% del total, frente al 18% de media en la Unión Europea.
Poca movilidad. Los españoles son los europeos que menos se mueven geográficamente por motivos de trabajo. De hecho, sólo el 15% de los trabajadores cuenta con alguna experiencia laboral fuera de las fronteras de su región o país.
Abusos. La falta de seguridad legal y la picaresca lleva a muchos propiteraios a incluir cláusulas abusivas en los contratos de alquiler, como el pago de una fianza de varios meses o el establecimiento de un aval personal o bancario. Garantías que la mayoría de los inquilinos no puede ofrecer.
Varias iniciativas
Las administraciones han llevado a cabo distintas iniciativas para aumentar las tasas de alquiler en nuestro país, aunque ninguna ha conseguido cambiar los porcentajes:
Renta Básica de Emancipación. La aportación por parte del Gobierno de una ayuda directa de 210 euros mensuales para jóvenes en alquiler de entre 22 y 30 años ha acabado en muchos casos en el bolsillo de los propietarios, que han subido los precios.
Guerra a las casas vacías. Ninguna de las propuestas de varias administraciones autonómicas y municipales, como gravar con impuestos o expropiar las casas vacías, se han llevado a la práctica.
Sociedad Pública de Alquiler. Esta agencia, que no está teniendo el efecto esperado, ha cerrado sólo 8.233 contratos de arrendamiento desde abril de 2005.
Juicios rápidos. Los tribunales crearon los juicios rápidos en 2003, pero la falta presupuesto está atenazando su funcionamiento.

Merkel habla de crear una "supervisión bancaria europea"
Despedido el 90% de la plantilla del servicio estatal de cita previa del DNI
El marido de Isabel II ingresado por una infección
Venus 'se pasea' entre el Sol y la Tierra por última vez en este siglo
Alonso, el piloto mejor pagado de la Fórmula 1
Hopper, el pintor de la soledad moderna
Venezuela impide a Sôber entrar en el país



¡Sé el primero en hacerlo!