Era un mediodía del pasado mes de julio. Un trabajador rumano de 51 años entró en una arqueta de la empresa Yubb en Amorebieta. Ahí dentro había gasoil. El operario inhaló el gas que emanaba del combustible, y perdió la vida. Porque en Euskadi, ser extranjero es un factor riesgo en la siniestralidad laboral.
Los inmigrantes sufren el triple de accidentes de trabajo que los autóctonos. Los datos de Osalan no dejan dudas. Los asalariados extranjeros padecieron el 11,6% de los 311 accidentes de trabajo graves registrados en 2006 en el País Vasco, según los últimos datos disponibles.
Hay que tener en cuenta que ese año los foráneos sólo representaban el 4% de la población total en la comunidad autónoma. Si sacamos la proporción, deducimos que los inmigrantes tienen un índice de siniestralidad tres veces superior.
Mueren más
Y ya se sabe que siniestralidad y mortalidad son círculos secantes. En el año 2006 en Euskadi, murieron 52 personas en el trabajo. Cinco de ellos, el 9,6%, eran extranjeros. O sea, que el índice de mortalidad laboral entre los foráneos es superior al doble que entre los autóctonos.
Además, los inmigrantes ocupan los sectores laborales más peligrosos, a saber, la industria, el campo y la construcción. La receta de la solución es conocida. «Más estabilidad en el trabajo es más seguridad. En las subcontratas hay peores medidas de seguridad y menos posibilidad de que el operario diga:‘Por ahí no paso’», apunta Uzkudun.
CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE BILBAO


Los sindicatos creen que el paro bajó en mayo, pero no en el nivel de otros años
¿15.000 euros para toros o empleo? Guijo de Galisteo elige lo primero
Entra en vigor la ley israelí que permite el arresto de inmigrantes durante tres años
Jorge Lorenzo consigue la victoria en Cataluña
Marina d'Or compite con Madrid y Barcelona por Eurovegas
"Si las putas hablásemos se derrumbaría la institución del matrimonio"
Supervivientes del cáncer: "Tirar la toalla, nunca"
Teléfonos móviles chinos: una alternativa más barata
¡Sé el primero en hacerlo!