Pero estos productos tienen otra ventaja, según destaca Crujeiras, y es que protegen contra el estrés "oxidativo", relacionado con enfermedades como la diabetes, dolencias cardiovasculares y el cáncer.
Esto es consecuencia, entre otros aspectos, de la mejora de los niveles de colesterol, gracias a la fibra, y de la disminución en la masa de grasa corporal, destaca la científica, quien considera que esta investigación puede revertir en el desarrollo de estrategias terapéuticas individualizadas para tratar la obesidad.
Recomendaciones personalizadas
Para ella cada persona puede reaccionar de un modo diferente a una dieta convencional, por lo que las intervenciones que combinan genética y nutrición tienen "más éxito". En ese sentido, destaca que "aquellos genes que modifiquen su expresión según los nutrientes o alimentos ingeridos podrían utilizarse como posibles dianas terapéuticas para establecer recomendaciones dietéticas personalizadas en función de cada paciente".
Concretamente, Crujeiras cree que los resultados del estudio manifiestan que los leucocitos, los glóbulos blancos sanguíneos, podrían constituir una herramienta "útil y fácilmente disponible" para estudiar la expresión génica y poder así clasificar enfermedades e investigar los efectos de su tratamiento farmacológico y nutricional.

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